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Radio Progreso

Heridas profundas y sangrantes

Mar 31, 2016

A todo ser humano consciente, pensante y conocedor de valores como la fraternidad, el bienestar de los pueblos y la solidaridad,  le costará entender la dramática realidad que viven actualmente las sociedades y países a lo largo del mundo, principalmente cuando con acciones degradantes y antihumanas se ofende y daña a poblaciones vulnerables como los niños, adolescentes, ancianos, mujeres, minusválidos, en fin, muchas veces utilizando el nombre de una divinidad o creencia.

Lo que ha sucedido  en el último siglo, desde 1916 hasta este 2016, nos refleja cómo estamos de inmersos en un mundo tan salvaje y virulento peor que durante la  Era  de Piedra. La humanidad jamás vivió dramas tan dantescos como los que se viven ahora dentro de la inmoralmente llamada “cultura occidental y cristiana”, cuando se habla de grandes avances  tecnológicos y se promueve una falsa cultura de la “civilización y el amor”. Oí decir al calculador, hipócrita y farsante presidente de Estados Unidos en su intervención en Argentina que: “la sociedad mundial jamás había vivido tanto bienestar y desarrollo como ahora”. Agregaríamos, sí,  para algunos, pero a costa de grandes mayorías excluidas y sufrientes. Indudablemente que para este desquiciado vivir bien es tener cosas materiales y fomentar la sociedad de consumo de los mercados capitalistas creados por el imperio que él encabeza, aunque el bienestar pleno, sobre todo con tranquilidad y paz emocional no existan.

Pero la historia de la humanidad en este nefasto y aciago siglo está llena de invasiones, cruces, despojos  y sufrimientos.

Para no ir muy lejos comencemos por  mencionar los 300 mil ciudadanos españoles que murieron en la Guerra Española (1931-1939) que impuso FRANCISCO FRANCO. A esto sumémosle los 15 millones de personas (aunque hay otros investigadores que opinan que fueron 27 millones de soldados y 23 millones de civiles) que murieron en el holocausto alemán engendrado por el diabólico y tenebroso ADOLFO HITLER; las 250 mil vidas humanas asesinadas por la locura encabezada por HARRY S.TRUMAN, presidente de los Estados Unidos al lanzar dos bombas atómicas sobre personas indefensas en HIROSHIMA y NAGASAKI, JAPÓN, en Agosto de 1945. Las masacres en África están encabezadas por LEOPOLDO II, gobernante de Bélgica que ordenó la matanza en  su colonia en El Congo, África, de casi 8 millones de personas; MENGISTU HAILE MARIAM dictador de Etiopía 1974-1991, se calcula que 1.5 millones de personas fueron asesinadas durante su gobierno; el emperador (1966-1976) JEAN BÉDEL BOKASSA, conocido como BOCASSA I, de la República Centroafricana, que asesinó y se cree que comió decenas de niños durante su mandato; y tantos otros  dictadores iguales o peores.

Así que aunque  lo reprochemos y duela, lo sucedido en Nueva York, EEUU el 11 de septiembre 2001 con la pérdida de más de 3,000 vidas humanas; lo acontecido en Atocha, España, con  más de 190 muertos y casi dos millares de  heridos; los 12 asesinados e igual número de heridos en los ataques de Charlie Hebdo en París, Francia, suscitados en enero del 2015; los 77 muertos y casi un centenar de heridos en Oslo, Noruega, en julio de 2011 y los últimos 36 del metro y el aeropuerto de Bruselas, Bélgica, parecerían insignificantes.

 Debemos reconocer además, y  brillantes analistas occidentales lo han aceptado y documentado que todo esto es creado, generado y financiado por el terrorismo imperialista de ESTADOS UNIDOS y la UNIÓN EUROPEA y son ellos mismos los que han producido estos monstruos con el fin de dominar históricamente  el mundo, a través de dictadores, tiranos o grupos radicales extremistas de la facción que sean.

Como lo dijo el ex presidente de Estados Unidos (1933-1945) FRANKLIN D. ROOSEVELT en referencia al dictador Anastasio Somoza García de Nicaragua: “Somoza es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”.

Y en estos últimos años el drama de millones  de refugiados sirios, iraquíes, afganos, paquistaníes, yemeníes, de África, Centro y Sur América, etc. huyendo por los cuatro puntos cardinales de guerras y saqueos ocasionados por los que se creen dueños del Imperio en un afán por posesionarse estratégicamente de sus territorios, bienes culturales y recursos naturales del mundo en los cinco continentes.

Pero BARACK OBAMA muy cínicamente recomendó a los cubanos y argentinos “olvidar el pasado”. Seguro el pueblo contestó: imposible señor invasor y saqueador. Tampoco se dedicó a pedir perdón a los cubanos por los más de 50 años de inmoral bloqueo a aquella nación tan digna, ni tuvo el menor gesto de arrepentimiento sobre la devolución a Cuba del territorio de Guantánamo usurpado por EE.UU desde 1898. Además, no pidió perdón por los cientos de miles de asesinados-desaparecidos en el cono sur que implicó a gobiernos militares de Brasil, Bolivia, Paraguay, Chile, Argentina y Uruguay, pero que además involucró a militares de Perú, Colombia, Venezuela y Ecuador, entre los años 60-80s en la llamada Operación Cóndor pensada y financiada por los Estados Unidos. Sólo en Argentina hubo más de 30,0000 desaparecidos y asesinados.

A esto hay que sumar los más de 500 mil asesinados-desaparecidos por los ejércitos centroamericanos financiados por Estados Unidos y los más de 3 millones de refugiados-desplazados que generaron las guerras en Centroamérica entre los años 70 y 80s.

Todo esto una verdadera hecatombe, un holocausto humano de dimesiones mundiales promovido y alimentado en nombre de “la democracia, el desarrollo y la paz” por Estados Unidos.

Mientras Noruega reaccionó de diferente forma ante el atentado terrorista del 2011, atendiendo los verdaderos orígenes y causas del mismo, Francia y Bélgica en una actitud guerrerista e irracional reaccionaron mandando varios aviones caza a bombardear refugios del Estado Islámico aplicando la nefasta ley  mosaica de “ojo por ojo y diente por diente”.

Inmensa tarea tienen los grandes líderes espirituales de la humanidad y los pocos líderes políticos honestos que aún quedan sobre la faz de la tierra si tienen interés en revertir este drama y estas heridas tan profundas y sangrantes.

No es fácil la tarea, pero lo primero que tendrían que hacer, como ya lo intenta FRANCISCO, el argentino obispo y papa de Roma, es desmarcarse del sistema imperialista dominante y predominante y evitar caer en sus maquiavélicos juegos prestidigitadores.

 

Rodolfo Cortés Calderón

Ingeniero agrónomo hondureño

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