Martes, 08 de septiembre 2026  

La exigencia urgente de una CICIH a través de las antorchas

En su libro “Impunidad. La quiebra de la ley”, Julio Scherer Ibarra sostiene que el poder se conserva gracias a la impunidad. Quien manda impone sus normas y la ley solo existe para los débiles, para quienes no tienen poder. Los impunes se comportan como inocentes, viven en un búnker donde todo se arregla entre ellos.

Juan Orlando Hernández fue declarado inocente por un juzgado hondureño, pese a sus vínculos con el narcotráfico y la corrupción de él y de su partido, y al consecuente daño tan grave que le hizo al país. Su absolución es la prueba contundente de que la impunidad y la corrupción son un binomio funesto que hiere el corazón de Honduras.

Este caso no es un error, es la muestra de que las instituciones del Estado no se reformarán ni se depurarán solas, pues son necesarias para garantizar que la ley no castigue a los de arriba. Por eso, necesitamos una CICIH que rompa el búnker de la impunidad, pues el sistema judicial ha demostrado que no quiere ni puede hacerlo por sí mismo.

El pueblo hondureño ya salió una vez con antorchas y obligó al poder político a crear una MACCIH que reveló la pudrición de la élite política y empresarial del país. Es momento de volver a las calles, pacíficamente, para exigir una CICIH, como lo plantea el 80% de la población, según el sondeo de opinión pública del ERIC-SJ.

Solo la presión ciudadana puede romper el binomio funesto de la impunidad y la corrupción que ha convertido a Honduras en un paraíso para los corruptos. La articulación de los diferentes sectores sociales para exigir la instalación de una CICIH es un deber moral que debemos asumir si queremos rescatar el país.

Escuchar y descargar Nuestra Palabra


Contáctenos | Misión | Historia | www.radioprogresohn.net