Diversos cuestionamientos relacionados con la ejecución de obras, la calidad de los materiales utilizados, presuntos sobrecostos y posibles conflictos de interés en procesos de contratación han sido planteados contra la Municipalidad de Amapala, Valle, que actualmente dirige el alcalde liberal Santos Alberto Cruz Guevara.

Uno de los casos señalados corresponde a un proyecto de pavimentación con asfalto de aproximadamente un kilómetro, cuyo presupuesto, según la denuncia, inicialmente rondaba los 3.3 millones de lempiras y posteriormente habría sido incrementado mediante una modificación al contrato.

De acuerdo con el regidor independiente Orlando Henríquez Sarrios, el alcalde argumentó que era necesario incorporar trabajos que no habían sido contemplados inicialmente en el proyecto, entre ellos la construcción de cunetas.

Henríquez cuestionó que estos trabajos no hubieran sido incluidos desde el diseño original y aseguró que, pocos días después de la ejecución de la obra, una fuerte lluvia provocó daños en la vía.

El regidor manifestó estas denuncias en declaraciones a Radio Progreso, donde también cuestionó presuntas irregularidades en la compra de materiales, la ejecución y calidad de las obras, así como decisiones relacionadas con los salarios de funcionarios y regidores.

Cuestiona incrementos salariales

Henríquez aseguró que recientemente el salario del alcalde habría aumentado de 65,000 a 80,000 lempiras mensuales, mientras que algunos regidores que, según su versión, recibían 25,000 lempiras ahora devengarían 28,000.

El funcionario público afirmó en el noticiero Zona Informativa que él no recibe salario debido a que no ha sido integrado a ninguna comisión de la Corporación Municipal. “La reacción de la corporación municipal contra mí se debe a que he cuestionado algunos procedimientos administrativos ejecutados dentro de esta municipalidad”, afirmó Henríquez.

Agregó que, entre los asuntos que ha cuestionado se encuentran solicitudes de préstamos con financieras que tendrían vínculos con miembros de la Corporación Municipal, así como incrementos de sueldos y salarios que, según su versión, no habrían sido sometidos a discusión en las reuniones correspondientes.

Cuestiona calidad de una obra

Al referirse al proyecto de pavimentación, Henríquez explicó que inicialmente respaldó la ejecución de la obra, pero posteriormente cuestionó una modificación al contrato.

“La situación es tan grave que recientemente se hizo un proyecto de pavimentar con asfalto de un kilómetro, con un presupuesto de 3.3 millones de lempiras. Dije que era un buen proyecto y levanté la mano aprobándolo”, relató.

Sin embargo, durante una sesión posterior el alcalde informó que se realizaría una modificación al contrato porque las cunetas no habían sido contempladas en el proyecto original. “Ahí es donde abrí los ojos y dije: “No, yo apoyando esto, ¿cómo es posible que a un ingeniero se le olvide colocar las cunetas?”, relató.

Henríquez aseguró que no respaldó la modificación y que esta finalmente fue aprobada por la Corporación Municipal. “Cinco días después de ejecutados los trabajos se registró una fuerte tormenta que provocó daños en la vía”. 

El regidor dijo haber grabado un video en el lugar mientras retiraba con el pie material de la superficie de la calle y sostuvo que la obra no contaba con la capa de asfalto que, a su juicio, debía tener. “No valió la pena pagar casi cuatro millones de lempiras para eso que hicieron”, afirmó.

La existencia, monto final, modificaciones contractuales, especificaciones técnicas y calidad de la obra deberán ser determinados mediante la revisión de los contratos, expedientes de contratación, estimaciones de obra, pagos realizados y una inspección técnica independiente.

Pide investigar posibles conflictos de interés

Otro de los señalamientos formulados por Henríquez está relacionado con posibles vínculos entre proveedores de la municipalidad y miembros de la alcaldía. 

El regidor afirmó que uno de los principales proveedores de la alcaldía sería una ferretería vinculada al alcalde o a un familiar de este. 

“La Ley de Municipalidades deja clara la prohibición, con causal de suspensión, al funcionario que tenga relaciones con empresas donde sean socios o que pertenezcan a sus familiares en su cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad”, manifestó.

Según Henríquez, inicialmente el alcalde habría manifestado que era propietario de una ferretería que proveía a la municipalidad y posteriormente señaló que el negocio pertenecía a su hermano.

La Ley de Municipalidades, en su artículo 30, prohíbe a los miembros de las corporaciones municipales intervenir en asuntos en los que estén interesados ellos, sus socios o parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad. El artículo 39 también contempla como causal de suspensión o remoción el aprovechamiento del cargo para favorecer empresas propias o de familiares dentro de esos grados de parentesco, siempre que la situación sea debidamente comprobada por la autoridad competente. 

Por ello, determinar si existió o no un conflicto de interés requiere revisar los registros de proveedores, contratos, órdenes de compra, propietarios de las empresas y los vínculos familiares señalados en la denuncia.

Henríquez aseguró que ha presentado denuncias ante el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), con copia al Ministerio Público, para que se investiguen las presuntas irregularidades que, según afirma, estarían ocurriendo en la municipalidad.

La petición de una auditoría cobra relevancia debido a que el TSC ya ha realizado auditorías a la Municipalidad de Amapala. 

Henríquez sostiene que una nueva revisión debería abarcar la contratación de obras, adquisición de materiales, modificaciones a contratos, pagos efectuados, proveedores y posibles relaciones entre funcionarios municipales y empresas contratadas.

Ante los señalamientos, particularmente respecto al proyecto de pavimentación, no se conoció la versión del alcalde y el resto de los regidores.