

Un año con Trump
Un año de amenaza creciente para el planeta entero. Se terminaron los límites, ya lo dijo el propio Trump, “el único límite es mi mente”. Estamos en manos de un sector de súper ricos liderado por la enfermiza mente de un hombre que en un año ha dejado la huella de extrema inhumanidad.
Sus decisiones han puesto al planeta en un vilo. Sus caprichos llegan al extremo de poner precio a la paz como consecuencia de no haber recibido ese premio por parte del Comité del Nobel. Y da por sentado de que Groenlandia, la inmensa isla y reserva de riquezas minerales del norte del planeta bajo la jurisdicción política de Dinamarca, pasará a manos de Estados Unidos por encima de la voluntad de Europa y de la alianza militar de los países del norte de mundo, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN.
Para nuestros países, la huella más cruda e inhumana es la política criminal y racista en contra de las poblaciones migrantes. Cada día las noticias dan cuentan con más furia de la persecución, captura, tortura, e incluso muerte de poblaciones migrantes, cuyo único delito es su color, su idioma y su decisión de trabajar honestamente y así ayudar a su familia en sus países de origen.
Muchas de esas prácticas cotidianas inhumanas se acaban expresando en la deportación cotidiana de centenares de personas trabajadoras migrantes hacia sus países de origen, luego de vivir y trabajar por muchos años. Esa es seguramente la remesa de mayor inhumanidad junto con las remesas económicas y culturales. Es la remesa de dolor y frustración que día a día experimentan los familiares.
Mucha de esos familiares regresa con las manos y sus bolsillos vacíos, obligados a tener que enraizarse de nuevo en su país, un proceso doloroso que inició con el desarraigo cuando salieron la primera vez, pasar un largo período de arraigo en el país extraño Y de nuevo, y con violencia, tener que reiniciar un nuevo periodo de enraizarse en su país. Un proceso de dolor acumulado, y de resentimiento, con un corazón herido que necesitará un largo proceso de sanación.
Es la inhumanidad que en un año ha dejado esta huella de dolor provocada por la política de un gobierno conducido por una mente atrofiada y un corazón maligno, pero con un poder ilimitado. Ojalá no sean tres años más de tormento, y que la humanidad, comenzando por la sociedad estadunidense, se levante de su letargo y obliguen a Trump y su perverso equipo a cumplir con la legislación de Estados Unidos y respetar los compromisos y tratados internacionales.
Escuchar y descargar Nuestra Palabra
Contáctenos | Misión | Historia | www.radioprogresohn.net
