
Para el Colegio Médico de Honduras, la administración de Nasry Asfura, lejos de resolver los problemas, está tomando acciones que mantienen al sistema de salud pública en cuidados intensivos. A inicios de febrero aprobaron el decreto 5-2026, que declara un estado de emergencia sanitaria por un año. Según el gobierno, el objetivo es fortalecer la red hospitalaria pública.
El decreto otorga a la Secretaría de Salud facultades para usar procedimientos de contratación directa y simplificada en la compra de medicamentos, insumos y equipos, así como para contratar personal especializado. Sin embargo, bajo este contexto se inició una serie de despidos de médicos generales y especialistas, denunció en Zona Informativa el diputado Carlos Umaña.
“Estamos sorprendidos y, de manera personal, porque soy diputado del Congreso Nacional, que nosotros, el decreto de emergencia, lo que votamos era para fortalecer el sistema sanitario del país, contratar todos los médicos habidos y por haber para prácticamente solucionar los problemas de salud del pueblo hondureño, iniciar con algunas cirugías en la medicina privada. Pero esto que está sucediendo en el sector salud, de despidos de más de 400 médicos solo porque fueron nombrados en el último mes en el poder del partido Libertad y Refundación, a través de un convenio con el Colegio Médico, lo vemos sorprendente”, dijo el galeno.

Agregó: “Nunca nos esperábamos que esto sucediera y lo que estamos considerando es que es un intento de privatizar, debilitar el sistema nacional para finalmente dárselo como negocio a empresarios del mundo de la medicina”.
Cifras de la Secretaría de Salud indican que el sistema sanitario de Honduras tiene un déficit del 80% de médicos entre generales y especialistas, solo cuenta con apenas 5 mil, cuando se requieren 23 mil. Esto resulta contradictorio con la decisión del gobierno de Asfura de aprobar despidos, y en esta ocasión por WhatsApp, denuncia el doctor Samuel Santos, presidente del Colegio Médico.
“Hay pruebas suficientes, y de sobra, de que se han enviado despidos por vía de WhatsApp, otros por llamadas telefónicas de los jefes de personal. Nos llama profundamente la atención que, mientras esas capturas de pantalla las tienen los medios de comunicación y las conoce el propio pueblo hondureño, los viceministros nieguen que se estén realizando despidos por esa vía. Entonces, estamos en una situación de indefensión, en donde hay una narrativa por parte del gobierno de que no está ocurriendo nada, cuando sabemos que sí está pasando”, dijo Santos.
Las denuncias del Colegio Médico de Honduras señalan un plan para debilitar aún más el sistema de salud pública. Cuando se aprobó el decreto de emergencia, el gobierno de Nasry Asfura argumentó que el objetivo prioritario era erradicar la mora quirúrgica, que era de entre 13 y 15 mil cirugías pendientes. Ahora, en cuestión de meses, subió a 20 mil y, desde la semana pasada, se practican en hospitales privados, mientras los públicos se quedan sin médicos, denunció el doctor Samuel Santos, quien asegura que la mora no llega ni a 6 mil. Lo más grave es que se están despidendo a cirujanos y anestesiólogos.
“Todo esta situación nos lleva a concluir que no buscan disminuir la mora quirúrgica. Al contrario, al despedir a más de 400 médicos del Sistema Nacional de Salud, lo que pretenden es aumentarla. Crear caos, paros y asambleas informativas para elevar la mora y que el otro año digan que, en lugar de disminuir, aumentó y necesitan otro año más de negocios”, afirmó.
Santos siguió diciendo: “Nosotros tenemos las pruebas de que la mora quirúrgica no es de 20 mil pacientes, sino de 5,485 cirugías a nivel nacional. Pero ellos dicen que son 20 mil y ponen un precio de 90 mil lempiras por cirugía, lo que hace un negocio de 1,800 millones de lempiras. Ese dinero lo pagará el pueblo de Honduras e invertirán en salud privada, en hospitales privados, en lugar de los públicos”.
Por su parte, el Sindicato de Trabajadores de la Medicina Hospitalaria y Similares (Sitramedys) se mantiene alerta, ya que fue uno de los sectores con los que se socializó el decreto de emergencia sanitaria. Aseguran que, de haber despidos a sus afiliados, defenderán la estabilidad laboral a toda costa.
“Nuestra organización sindical es uno de los bastiones más importantes de la defensa de la estabilidad laboral. Indudablemente, eso lo vamos a defender bajo cualquier circunstancia. En este momento luchamos porque se logre a través de la vía negociada del consenso, pero si no se puede, tendríamos que recurrir a otras maneras de defenderla”, dijo Miguel Mejía, presidente de Sitramedys.
El gremio médico ya inició asambleas informativas en algunos hospitales rechazando los despidos. En caso de que continúen, la próxima semana podrían convocar a un paro nacional en el sistema de salud.