
Este 20 de enero se cumple el primer año de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, desde donde ha redefinido la política antimigrante de Estados Unidos, con un número de detenciones y deportaciones históricas, además de endurecer los controles fronterizos.
Organizaciones de derechos humanos denuncian abusos en centros de custodia de migrantes, expansión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la eliminación de vías legales. Para analizar este primer año de Donald Trump al frente del gobierno en Estados Unidos, dialogamos con José Artiga, analista internacional e integrante de la Fundación Share en San Francisco, California.
RP: ¿Qué valoración hace del primer año de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos?
JA: Apenas es un año, pero han pasado cosas que pudieron haber pasado en 10 años, porque no solo son los números, sino cosas espectaculares que están ocurriendo en este país. Por ejemplo, esta mañana salió una noticia de que se metieron a una casa y se llevaron a una persona de la tercera edad. En ese lugar el frío está tremendo, está bajo cero y lo han sacado en calzoncillos y así se lo llevaron. Y a las horas comprobaron que era un ciudadano naturalizado y lo dejaron en la calle libre. El trauma que le causaron es tremendo. Y lo que hemos conocido del asesinato de una defensora de los inmigrantes en Minnessota Entonces, en un año podemos decir que se ha establecido una política de odio y rechazo a los inmigrantes. Esto, por supuesto, ha causado mucho miedo y en algunos lugares hasta se han tomado medidas para que los estudiantes regresen a las clases virtuales, porque ahora en lugares como escuelas, iglesias y hospitales, la migra tiene libertad de entrar. Ha sido un año muy difícil, quizás los testimonios de la gente es lo que impacta y también la movilización de la solidaridad.
RP: Artiga, el ICE es el brazo ejecutor de esta cruzada antimigrante en Estados Unidos, se dice que es la instancia que más presupuesto tiene ahora en el país. ¿Cómo se ve esto en Estados Unidos?
JA: El presupuesto para esta dependencia es una cantidad exagerada de fondos. Cuando están cortos de oficiales les ofrecen además de su salario, un bono de $5,000. Entonces, cualquier gente que esté por ahí desempleada —parece que el proceso de reclutarlos no es muy estricto—, incluso un criminal podría calificar para ser oficial de migración. Con esta administración de Trump, el ICE tiene muchos recursos y en algunos estados o ciudades como Los Ángeles trajeron también a la Guardia Nacional y los Marines. Y lo grave de todo esto es que cada uno de estos cuerpos tienen su propio protocolo para ser desplazados, y en el caso de Minneapolis están amenazando con traer al ejército. Por ejemplo, los marines normalmente se desplazan a otros países y ahora los mueven para estas redadas.

RP: ¿Y esto qué implicaciones tiene?
JA: Que este gobierno se salta la ley, y no únicamente en temas de migración, también lo hace con los aranceles, en la persecución de personas inocentes.
RP: Sabemos que en noviembre próximo se desarrollarán elecciones para elegir a integrantes de la Cámara de Representantes, el Senado, alcaldías y algunas gobernaciones. ¿Hay temor por parte del presidente Trump de perder este control?
JA: En noviembre son todas estas elecciones de medio tiempo, pero existen rumores de que Trump quiere cancelarlas, eso únicamente podría ser a través de una insurrección, pero sería un grave problema para la institucionalidad estadounidense. Considerando la popularidad de Trump, que ha bajado bastante y sus candidatos del partido Republicano, podría perder y perder el control de la Cámara de Representantes y el Senado.
RP: ¿Y cómo está el control republicano en la Cámara de Representantes y el Senado? ¿Cómo podría quedar después de las elecciones de noviembre?
JA: En la Cámara de Representantes ahora los republicanos tienen un margen de tres votos. Existe una posibilidad grande que con cuatro votos se logre sacar a los republicanos y que no tengan mayoría. En el Senado es más corta la distancia, es de uno. Con uno que se ganara ya cambiaría la correlación de fuerzas. Son unas elecciones muy importantes, porque podría cambiar el balance y el mismo presidente Trump ya anunció e hizo el llamado urgente a su base para que vaya a votar porque de no hacerse él corre peligro, incluso que cualquiera de los casos legales que se le siguen lo lleven a la cárcel.
RP: Entonces, en estas elecciones de noviembre si los demócratas sacan mayoría en todos los niveles podrían detener al menos los abusos del presidente Trump no solamente contra los migrantes, sino también en temas como los aranceles a varios países, el tema de Venezuela, Groenlandia y otros que son de gran interés geopolítico.
JA: Sí, esto podría dar la vuelta a todo. De lo contrario sería que se da vía rápida para que él haga las cosas rápido. Por ejemplo, el caso del TPS de los hondureños, Trump ha tratado de eliminarlo, pero todavía se da la pelea en las cortes. Otro caso simbólico ha sido el de Kilmar Abrego, el salvadoreño que lo deportaron por error, pero se involucra el presidente y se empecinan a crear un caso donde no hay, pero las cortes han logrado detener la deportación. Entonces hay una batalla, y el Congreso sería importante porque en temas como Venezuela o mover a los cuerpos armados será discutidos y no un cheque en blanco al presidente para que tome las decisiones que quiera.

RP: Y en el tema de migración, ¿qué nos puede esperar este 2026 con la presidencia de Trump?
JA: Para este 2026 se van a agudizar las redadas y las deportaciones, la cacería de migrantes que se está librando en Estados Unidos. Fíjate que los números son interesantes, porque el número de detenciones en la frontera es menor porque el flujo ha bajado y las detenciones dentro del país han subido comparando con el 2024. Y hay una figura nueva que son las autodeportaciones. Se maneja, aunque sean cifras no creíbles, de 40 mil autodeportados. Y creo que este número irá en aumento porque el objetivo de mostrar las imágenes de las redadas, donde están muchas cámaras y reflectores, es crear ese ambiente de miedo e incertidumbre para la comunidad migrante. En el caso del crimen de René, la activista de Minnesota, el propio asesino lleva una cámara para tomar el video porque lo que ellos quieren es transmitir esas imágenes para que la gente tenga miedo.
RP: El tema de las redadas, de las políticas antimigrantes ha impactado fuertemente en la economía de la población migrante en condición irregular en Estados Unidos. Muchos han dejado de trabajar, muchos incluso han dejado de ir a comprar a supermercados, etcétera. Pero en la economía de Estados Unidos, especialmente de la ciudadanía de este país y de las empresas mismas, ¿cómo ha impactado esto?
JA: Sí, fíjate que aquí ahorita se maneja una economía que los expertos le llaman la figura de la letra K, que se traduce en beneficiar a un reducido grupo, incluso ese grupo son familias cercanas al presidente Trump, quienes se están enriqueciendo exageradamente. Por esta realidad que vivimos creo que es necesario que la gente siga las redes sociales alternativas y no se deje ir por los números o esas narrativas aplastantes, porque quienes están gobiernando son criminales. Y en estas redes alternativas está Radio Progreso donde se acompaña a la población migrante y se vence la desinformación.
RP: ¿A qué motivas a la ciudadanía hondureña?
JA: A no quedarse callados porque eventualmente a todos nos afecta, ya sea que estemos en Sudamérica, o estemos allá en Europa; estas políticas son nocivas y son muestra de que un grupo de personas únicamente les interesa el enriquecimiento y no el bienestar de la comunidad.