El presidente Donald Trump, posa con e Nasry Asfura, en la residencia de Trump en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida, EE. UU.

A pesar del triunfalismo con el que se presentó la reunión de Nasry Asfura con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump el fin de semana pasado, analistas ven con cautela el escaso espacio que dejó la cita. Solo hay declaraciones escuetas del mandatario hondureño.

La reunión no pasó de 45 minutos, inició con la felicitación de Trump a  Asfura por los resultados electorales, y dejó claro que el triunfo se había logrado por su intervención. Y cerro sin compromisos firmes, más que expresar la amistad entre los dos países y gobiernos.

Al llegar al país, Nasry Asfura reveló algunos detalles de la reunión en Mar-a-Lago, Florida, con Trump y otros funcionarios estadounidenses. Uno de los puntos centrales fue el proyecto del ferrocarril interoceánico.

“Le mostré las posibles rutas del ferrocarril. Hablamos de inversión para Honduras y cómo generar empleo”, declaró Asfura, sin mencionar la urgencia de abordar los aranceles impuestos a Honduras desde 2025.

El diálogo fue amistoso y optimista, según Nasry. Buscó posicionar a Honduras como destino atractivo para la inversión.

“Estamos en desventaja frente a Guatemala y El Salvador, pero hay entre ocho y diez empresas listas para invertir aquí”, señaló. Reiteró que el país está preparado para crecer y consolidarse como socio estratégico de Estados Unidos.

Analistas lamentan que no se lograra un acuerdo para reducir aranceles en esta primera reunión. A pesar de la urgencia de suprimir la tarifa general del 10% y el 25% a la industria automotriz, la cita concluyó sin pactos formales.

Asfura expuso la necesidad de revisar esas medidas para proteger la competitividad y fomentar inversión extranjera. Aunque calificó el diálogo como “cordial y productivo”, reconoció que el tema arancelario queda pendiente para futuras reuniones.

El economista Fredy Tejada, en Zona Informativa de Radio Progreso, calificó la reunión como un fracaso. “Es la primera vez que Asfura se reúne con Trump y las expectativas eran altas. No lograr un acuerdo envía un mensaje de debilidad negociadora”, dijo.

“No lograr un acuerdo con Trump sobre los aranceles muestra que Honduras depende de la voluntad de Washington. Eso reduce las chances de nueva inversión”, agregó Tejada.

Recordó que Honduras necesita quitarse el arancel del 10 al 15% para exportar textiles, café, banano y manufactura ligera al mercado estadounidense. “Sin trato preferencial, esos productos llegan en desventaja, perdemos competitividad y las empresas ganan menos. Eso golpea la economía hondureña”, explicó.

De no avanzar, el arancel del 10 al 15% hará el mercado hondureño menos atractivo. Los inversionistas optarán por países con mejor acceso. Frenará la expansión industrial y el empleo formal. “Será un golpe mortal”, advirtió el analista.

Para el analista político Juan Carlos Rodríguez, las declaraciones de Nasry Asfura se centran en el ferrocarril interoceánico. “Es muy beneficioso para el comercio estadounidense y mejora el manejo del comercio mundial vía Honduras. Pero es inevitable que Asfura debe mencionar las pláticas sobre inversión para generar empleo y mejores condiciones. Lastimosamente, no dice nada de lo que los hondureños queríamos escuchar”, comentó.

Rodríguez lamentó la falta de información sobre el diálogo migratorio, si es que hubo. “No podemos tener una reunión con Estados Unidos sin que la migración sea central. Necesitamos saber, como ciudadanía, qué se dijo sobre la población migrante y qué se decidirá con el Estatus de Protección Temporal (TPS), vital para los hondureños en ese país”, cerró.

Graco Pérez, analista político coincidió con el mal sabor que dejó este primer encuentro entre los funcionarios, ya que se esperaban resultados más concretos. Sin embargo, destacó que el encuentro es un buen inicio ya que el presidente Trump resaltó públicamente la reunión en su red social, recordando el contundente apoyo que brindó al ahora presidente electo.