

Arropado con el amor de los pueblos centroamericanos…
Ríos de afecto, cariño, agradecimientos y lágrimas, se han expresado por el P. José María Tojeira quien sembró su vida en Honduras, El Salvador y en los pueblos centroamericanos.
Entrevistas, redes sociales, portadas de periódicos y una infinidad de condolencias son expresiones del gran afecto de tantas personas que lo conocieron. Su palabra oportuna, discernida, su voz firma y profética, su carisma y su sonrisa llena de esperanza en todo momento, transmitía a todas las personas con las que dialogaba un horizonte amplio para ver más allá de los problemas sociales, políticos, económicos y los grandes retos de nuestros pueblos centroamericanos.
Director de Radio Progreso, fundador del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús, superior de los jesuitas en Honduras, superior de los estudiantes jesuitas de teología en Centroamérica, Superior Provincial de Centroamérica, Rector de la Universidad Centroamericana, director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA, párroco de la Iglesia del Carmen en Santa Tecla en la Libertad de El Salvador…Todos estos títulos y responsabilidades son poca cosa comparado con el amor del P. Chema por los pueblos centroamericanos, en donde plantó su corazón y su vida, por quienes se desvivió y en donde floreció.
Quienes lo conocimos lo hemos apreciado inmensamente, y sabemos muy bien que lo más importante para él de todo su gran servicio era el gran amor a los pobres de Centroamérica. El título más importante para el P. Chema seguramente y sin poder dudar es amigo de los pobres y de los pueblos centroamericanos a los que él amo entrañablemente y en donde floreció.
Cuando se preparaba para dar una ponencia en la Universidad Rafael Landívar, murió con sus reflexiones en sus manos, hasta el último momento y hasta el último suspiro, trabajando y compartiendo su gran riqueza humana y su sabiduría.
Sus funerales han estado arropados con el gran amor y el cariño inmenso de toda nuestra gente. Procesiones y largas filas para rendir el último tributo a un gran ser humano, un gran jesuita y amigo de los pueblos centroamericanos.
No se ha apagado una estrella, sino que brilla más una estela de las grandes obras de amor y cariño del P. Chema por toda Centroamérica que seguirán iluminándonos en nuestro caminar y nuestras grandes batallas por la fe, la justicia y la reconciliación en nuestros pueblos.
Querido P. Chema Tojeira, que tu luz siga brillando para siempre y nos siga iluminando el camino para construir la Centroamérica que tanto soñamos. P. Chema, descansa en paz en los brazos amorosos de Dios.

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