

El ingrato crimen de un hombre de paz
Este 14 de septiembre, con el rataplán de los tambores como telón de fondo, conmemoramos el primer aniversario del crimen de Juan López, teñido de sabor amargo de impunidad. Es cierto, tres hombres están encarcelados, uno de ellos ha confesado haber disparado en la humanidad de Juan López, y previsiblemente los condenen por asesinato y asociación para delinquir. Puede que el proceso de justicia alcance este nivel.
Ese es apenas un primer anillo, el de la autoría material. Y no nos extrañaría que haya manos peludas interesadas porque este anillo se cumpla con precisión, es decir, que se sentencie a estas personas que dispararon. Y dejar que vuele esa sensación inducida de que ya se hizo justicia para así dejar apagadas las voces.
Todo mundo sabe que los gatilleros mataron a Juan por encargo. No basta entonces que se enjuicie y condene a los hechos materiales. La investigación ha de avanzar a un segundo anillo, ¿quién pagó a los gatilleros? Esta ha de ser la exigencia para este tiempo. El primer anillo puede ser un anzuelo para que caigamos en la trampa, y creer que ya se hizo justicia. No permitamos que el juicio a los gatilleros nos desvíe de la exigencia de una investigación a fondo y que el Ministerio Público extienda requerimientos fiscales a quienes pagaron.
Ni el primer anillo ni el segundo anillo cierra la justicia para Juan. Sin duda hay un tercer anillo, es decir, quiénes elaboraron el plan para asesinarlo, y aquí han de estar sin duda personas vinculadas directamente con la empresa minera, con otros negocios y con políticos, algunos de los cuales, estarían vinculados a la corporación municipal de Tocoa. La presión por justicia para Juan ha de llegar a este tercer anillo, donde estarían los que maneja las redes criminales de altos vuelos en el Aguán y que han de tener vínculos nacionales.
En este primer aniversario del crimen, de la siembra de Juan, hemos de situarnos en pie de compromiso, es Justicia para Juan, en sus tres anillos del crimen, y es también justicia ambiental. Esto significa exigir la implementación del Decreto 18-2024 que conduzca a cancelar por siempre la explotación minera, la protección del parque nacional Carlos Escaleras y la demanda porque los mineros restablezcan el daño ambiental ocasionado en el parque y en las cuencas de los ríos que nacen de dicha montaña.
En el primer aniversario hacemos memoria por la vida abnegada de Juan López, el discípulo amado del pueblo, saludamos a su esposa e hijas, abrazamos a la gente luchadora por el ambiente de la zona del Aguán, rezamos por su descanso en el regazo de nuestro Señor de los Amaneceres, y pedimos las fuerzas del espíritu para proseguir tesoneramente exigiendo Justicia plena para Juan y justicia plena por el ambiente.
