

En saludo al mes de la patria
No, no es el solemne discurso eufórico porque ya estamos en el mes de la independencia patria. Tampoco es para saludar a la bandera que constitucionalmente es azul turquesa.
Es haciendo referencia a quienes se asoman a septiembre frotándose las manos tras haber alcanzado los votos que aprobó la ley de reformas energéticas. Es decir, lo hicieron en abusivo insulto a la patria herida por todos los costados. Por todos los puntos cardinales se baten las traiciones y oprobios a la patria que en septiembre se la saluda como si fuese independiente y soberana.
Los diputados del cogobierno saludaron a la patria con el insulto privatizador de la ENEE. Es cierto que en un artículo se dice que la empresa conservará su carácter público. Sí, como no, el caparazón será público, y en su momento deberá cargar con aquellos desmanes que cometan sus privatizadores.
Así fue Hondutel, se aprovecharon de la desastrosa corrupción que hicieron los militares para acabar de esquilmarla. La dejaron sin sustento legal y administrativo para que grupos privados hicieran de las suyas con las telecomunicaciones. Quedó como un cascarón, mientras los negocios privados alcanzaron riquezas inconmensurables. Así queda la ENEE, como monumento de lo inservible y como mampara para justificar los negocios de los empresarios térmicos y los de energía renovable.
Así saludaron los diputados cogobiernistas a una patria maltrecha y herida. Y tras aprobar el descalabro de la ENEE, los diputados co gobiernistas saldrán a marchar, a saludar a la bandera de azul profundo. Una de las altas empleadas del cogobierno dijo que en Honduras lo que faltaba era el respeto a la bandera. Y en efecto, se perdió el respeto y a la constitución que establece que el azul turquesa mientras el cogobierno la pisotea asegurando que esa bandera deje de ser símbolo nacional para convertirse en símbolo del partido nacional en alianza con el partido liberal.
Así es el saludo a la patria, aprobando la ignominia y saludando esa decisión con el saludo a una bandera que no es la hondureña, sino la bandera estrictamente cachureca. Y no en vano se remarca el saludo con el sobreseimiento definitivo al ex convicto Juan Orlando Hernández. Esta es, como diría el poeta, nuestra “patria exacta: un río de dolor que va en camisa y un puño de ladrones asaltando en pleno día la sangre de los pobres”.

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