La política en Honduras ha traspasado los límites de lo impensable. Mientras su esposo y expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, cumple condena en una cárcel de máxima seguridad en Estados Unidos por narcotráfico, Ana García, busca ocupar la silla presidencial.
Pero su historia no es solo la de una ex primera dama que defiende a su esposo. Es la de una precandidata marcada por la sombra de la corrupción, la impunidad y el poder. Su relación con fundaciones que drenaron millones, sus vínculos con la vieja casta política y su sorpresiva maniobra para evitar la incautación de bienes despiertan una pregunta urgente: ¿Hasta dónde puede llegar la decadencia política de nuestro país?
En el marco de nuestro especial periodístico Hurgando en la basura, desentrañamos el caso de Ana García y su precandidatura. Porque en Honduras, la corrupción no solo se recicla… se perpetúa.
