Su propia voz había dejado una advertencia. “Yo estuve ahí, yo vi a Angie Peña”, afirmó Dereck Isaac McNeil James en un audio grabado antes de ser asesinado. El abogado asesinado en Roatán, Islas de la Bahía, era testigo protegido en la investigación por la desaparición de Angie Peña y había rendido declaración como prueba anticipada.

Su asesinato ocurre a pocas semanas del juicio contra integrantes de los llamados Delta Team, señalados en la investigación por su presunta vinculación con una red de trata de niñas y mujeres, y vuelve a poner bajo la lupa las denuncias sobre corrupción, infiltración institucional y posibles vínculos de funcionarios públicos con estructuras del crimen organizado.