

Cómo situarnos ante actual período
Ante todo, hemos de estar dentro de la coyuntura sin dejarnos atrapar por la guerra mediática que tiene como principal escenario las redes sociales y la mediática corporativa. Sospechar de lo que leemos o escuchamos, ha de ser una actitud necesaria en estas convulsa, difusa y ambivalente coyuntura. Es conveniente estar dentro, pero a la vez tomar distancia para decir una palabra oportuna desprendida de pasiones y polarizaciones.
Conviene no perder de vista que el descalabro electoral y pos electoral que conocimos en 2025, tanto en las elecciones primarias como en las generales, no fue casual. Fue resultado de procesos continuos de deterioro y de una democracia en los hechos aniquilada. Las elecciones y sus dudosos resultados confirman que, en lugar de ser un aporte a la democracia, lo electoral ha venido a desnudar la falsa democracia y la desastrosa institucionalidad.
Conviene no perder de vista que nuestro mayor peligro reside en el retorno al escenario político de JOH como símbolo del político narcotraficante más grande en nuestra historia, y cuyo poder se está ensanchando. Y esto se une al nombramiento de un gabinete de gobierno con la nutrida presencia de personajes vinculados con aquella expresión que desnuda la cultura de corrupción: “No te pido que me des, sino que me pongas donde hay”.
Es conveniente dar seguimiento al Congreso Nacional en relación con medidas económicas relacionadas con grandes temas fiscales y cuestiones sociales como la salud, educación, préstamos e inversiones para la producción y la infraestructura. Existen señales que advierten procesos de privatización de servicios y bienes públicos, así como la apertura al capital extranjero condicionado por exoneraciones y ventajas que pueden poner en peligro la soberanía nacional.
Ante una coyuntura movediza y notablemente sospechosa, es conveniente que la pastoral de la Iglesia se mantenga despierta para evitar posibles manipulaciones, y sabiendo ver y analizar conforme a los criterios evangélicos y el magisterio eclesial, este peligro real hemos de prepararnos, y es una pena que sectores de la Iglesia, acompañar y defender a nuestra gente y a su vez salvaguardar la misión apostólica.
Una posición innegociable nuestra ha de ser la denuncia de la injerencia extranjera liderada por Trump y el indulto a Juan Orlando Hernández. Mantener siempre el dedo sobre el renglón que demanda una nueva ley electoral que despartidice todos los órganos electorales y se apruebe la segunda vuelta; la instalación de la CICIH; no privatización de servicios y bienes públicos, justicia para Juan y Berta y la defensa de los derechos humanos y los bienes naturales. Y todo desde el convencimiento de que este período ha de ser de los movimientos sociales.
Escuchar y descargar Nuestra Palabra
