
República, el abogado Johel Zelaya. Él enfrenta por primera vez en Honduras la figura de juicio político, bajo el argumento de haber vulnerado la independencia de los órganos electorales durante las elecciones de 2025.
Bajo la insurrección legislativa del Partido Libertad y Refundación, el Congreso Nacional —con 93 diputados a favor— logró aprobar la aplicación de esta figura contra el fiscal general.
Tomás Zambrano, presidente del Legislativo, dijo que, sostenido en el artículo 234 de la Constitución y bajo la Ley de Juicio Político, se suspendía a Johel Zelaya de su cargo al frente de la Fiscalía General. De manera interina, asumió la titularidad el abogado Marcio Cabañas.

Hoy martes será la comparecencia del fiscal. Luego, la Comisión preparará un informe que se presentará al pleno del Congreso para que Zelaya se defienda ante los señalamientos de los diputados.
Ismael Moreno, P. Melo, s.j., cree que la figura de juicio político tiene que ver con la democracia y el Estado de derecho. Es un instrumento elaborado en sociedades como las de Estados Unidos o Europa para asegurar al soberano que el funcionario cumple con sus obligaciones. Cuando no las cumple o actúa en contra del Estado y la democracia, se usa el juicio político para cuestionarlo y sustituirlo. “Pero en el caso de Honduras, la democracia es una realidad ausente y el Estado de derecho es utilizado por sectores que imponen la ley de los fuertes. Bajo esta realidad está siendo usado el juicio político”, dijo Melo.
El analista político lamentó que esta figura favorezca a la gente corrupta dentro del Congreso Nacional, que busca su protección. “El Partido Nacional y el Partido Liberal buscan mayores beneficios para sacar adelante sus propios intereses. Que haya razones para el juicio político es secundario, porque puede ser que los funcionarios actuaron fuera de su función. Pero en el caso del fiscal Zelaya, el interés es sustituirlo, hasta se habla de quién lo va a reemplazar. Todo esto es una pantomima”, dijo.
En la práctica, está suspendido, pero la gente sabe que va a ser destituido porque ya tienen al sustituto. Esto significa que el juicio político es un instrumento al servicio de las élites políticas con un historial comprometido con la corrupción y la impunidad, afirmó P. Melo.
Por su parte, el abogado Edmundo Orellana, exfiscal general de Honduras, dijo que esta figura es una plataforma que la ley ofrece. En el actual Congreso Nacional, tienen los votos necesarios para usarla, al contar con mayoría. Johel Zelaya tiene el gravísimo problema de no haber estado a la altura de las circunstancias, porque no dio resultados al frente de esta dependencia del Estado.
“Desafortunadamente, esas son las condiciones en las que se encuentra, porque no desempeñó bien sus funciones. Yo fui uno de los que recibí con entusiasmo su nombramiento; sin embargo, pasó el tiempo y vimos que no estuvo a la altura”, dijo Orellana en Zona Informativa.
El exfiscal señaló que, en temas como las ZEDEs, los sonados casos de corrupción, narcotráfico y denuncias de fraude electoral, Zelaya no investigó ni procedió. Esto lo tiene ahora en juicio político, para rendir cuentas por las omisiones en sus responsabilidades legales.
“Me parece que no hizo su trabajo adecuadamente. Todo esto me llevó a una decepción total en su gestión. Uno lamenta esto porque los que hoy destituyen al fiscal son los mismos contra los que no procedió Zelaya, los que aprobaron las ZEDEs, manipularon elecciones, promueven el pacto de corruptos e impunidad, y recibieron dinero de narcos”, dijo Orellana.
Finalmente, Edmundo Orellana advirtió que el nuevo fiscal tendrá la gran misión de no ser obediente ni dependiente de los grupos de poder. Esto es difícil porque el bipartidismo controla el país. “Solo si tiene principios, valores y actúa para la historia defendiendo el Estado de derecho, podremos contar con un fiscal independiente. Pero si responde a quienes lo eligen, será obediente, y el país seguirá igual o peor”, concluyó.