
Con 88 votos de las bancadas del Partido Nacional y Partido Liberal, el consejero electoral Marlon Ochoa, el magistrado del Tribunal de Justicia Electoral Mario Morazán y los magistrados suplentes Gabriel Gutiérrez y Lourdes Mejía fueron destituidos de sus cargos mediante juicio político.
El secretario del Congreso Nacional, Carlos Ledezma, pronunció: “Se pregunta a la cámara si se aprueba el informe y la destitución de los denunciados: Marlon David Ochoa, representante del Consejo Nacional Electoral; Mario Morazán, Lourdes Maribel Mejía y Gabriel Gutiérrez Peralta, representantes del Tribunal de Justicia Electoral. A votación el presente informe y la destitución; levantando la mano, compañeros”, sentenció.
“Queda aprobada, dejando en acta que los nueve integrantes de la comisión de juicio político no votaron”, cerró Ledezma.
En medio del juicio político que culminó con la destitución de los funcionarios electorales no afines al bipartidismo, el exmagistrado Mario Morazán cuestionó el proceso, denunciando que el informe de 184 páginas que recomendaba su separación del cargo le fue entregado apenas dos horas antes de la convocatoria.
Morazán, quien llegó al Congreso Nacional con pruebas en mano, afirmó que lo ocurrido no fue un juicio político legítimo, sino un juicio altamente politizado.
“Ese informe que ustedes elaboraron es la base sobre la cual recomiendan una destitución. Lo mínimo es que ese informe de 184 páginas me lo hubieran dado con 24 horas, y si no se podía con 24 horas, al final de la noche que lo estuve esperando, pero no, tuvo que ser dos horas antes de la convocatoria. Para mí y para la población hondureña —vean lo que se dice en las redes de sus propios partidos y de todos los partidos—, esto no es un juicio político, es un juicio altamente politizado; es la continuación del enfrentamiento político por la toma del poder y quienes tomaron el poder pretenden juzgar a los que no fuimos cómodos en esa lucha, para que la próxima lucha les sea bastante cómoda”, les dijo a los diputados Morazán.
Tras escuchar al exmagistrado Morazán, el diputado del Partido Liberal Jorge Cálix salió en defensa de la forma en que llegó al Congreso Nacional, presentó audios de escuchas telefónicas e instrumentalizó nuevamente la muerte de la magistrada Miriam Barahona para justificar la destitución de Morazán.
“Que no quieren que el pueblo hondureño se dé cuenta de que el señor Morazán fue indolente ante la enfermedad de una mujer que hoy no está con nosotros por su culpa; que cuando pidió adelantarse sus vacaciones, su catorceno, usted, señor Mario Morazán, no la quiso apoyar y votó en contra de que ella pudiera pagarse su tratamiento”, dijo Cálix, quien siguió con los insultos.
Jorge Cálix fue inscrito como candidato a diputado por Olancho, en medio de serios cuestionamientos de legitimidad, los que Mario Morazán hizo como funcionario del Tribunal, ya que no es originario ni vive en Olancho y ya había participado en el proceso interno, donde la población no lo benefició con el voto.
En su defensa y en respuesta a Cálix, el exmagistrado Morazán señaló que el diputado liberal durante el proceso de elecciones primarias 2025 mantenía el control del Tribunal de Justicia Electoral para beneficiar a los candidatos de su movimiento.
“Y mire, presidente, yo ya no tengo la obligación de guardar mayor discreción después de todas las injurias y falsedades del señor Jorge Cálix. Le voy a señalar dos cosas. El día después de haber sido electo fiscal general adjunto, ¿sabe quién me llamó para ofrecerme el apoyo para ser fiscal general y que desarrolláramos una estrategia? El señor Cálix. Yo no lo acepté. La última vez que el señor Cálix me escribió, él era muy cuidadoso y me escribía solo por Signal”, siguió defendiéndose Morazán.
En respaldo al exmagistrado Morazán, el jefe de bancada del Partido Libre, Ronald Panchamé, expresó ante el pleno que el juicio político contra las autoridades electorales es una respuesta a la denuncia de irregularidades que hicieron durante el proceso de elecciones 2025. “Aquí hay unas verdades. Ya les dije, ni Marlon Ochoa ni Mario Morazán han cometido ningún delito”, comentó.
“Lo que han hecho ellos es denunciar las cosas que les parecieron malas en el proceso electoral pasado. Aquí hay verdades que ustedes no pueden ocultar. ¿Sabe quién es el presidente de Honduras? El verdadero presidente, por eso me extraña que los liberales griten. Se llama Salvador Nasralla, el presidente de Honduras, compañeros. Se llama Salvador Nasralla, el presidente de Honduras”.
Antes del inicio de la sesión del Congreso Nacional, Marco Ramiro Lobo, diputado del Partido Libertad y Refundación (Libre), confirmó que Marlon Ochoa abandonó el país debido a amenazas contra su vida.
Honduras expuesta a nuevas demandas internacionales
Al igual que varios analistas, Mario Morazán en su intervención cuestionó la legalidad y legitimidad del proceso, asegurando que no se cumplieron las garantías mínimas para su defensa ni las recomendaciones establecidas en la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en el caso Gutiérrez Navas y otros vs. Honduras.
“El juicio político presenta deficiencias estructurales, como causales vagas e imprecisas para la destitución de funcionarios y la ausencia de recursos judiciales efectivos”, recordó el ahora exmagistrado del Tribunal de Justicia Electoral.
Morazán advirtió que dichas debilidades podrían dar lugar a destituciones arbitrarias, afectando la independencia judicial. En ese sentido, recordó que la Corte IDH ha instado al Estado hondureño a adecuar su normativa para garantizar procesos imparciales, con pleno respeto a los derechos fundamentales.
La destitución de las autoridades electorales, entre ellas Marlon Ochoa y Mario Morazán —único de los acusados que ejerció su derecho a la defensa—, estuvo marcada de principio a fin por señalamientos, ausencia de argumentos técnicos y legales, y dejó en evidencia una clara persecución política.