Viernes 03, Mayo 2024  

Mártires del Astillero

Un 3 de mayo de 1991, cinco campesinos de la comunidad de El Astillero, en el Valle de Leán, departamento de Atlántida, fueron asesinados por el ejército hondureño, por defender su tierra. Ellos eran humildes campesinos, Delegados de la Palabra de Dios. El día que los asesinaron, don Felipe Huete, líder de los campesinos, había preparado la celebración de la palabra, y en sus apuntes escribió que la tierra era un regalo de Dios y no se debía acaparar por terratenientes.

Lo mataron a él y a sus hermanos justamente militares confabulados con terratenientes decididos a quitar de en medio a quienes defendían los derechos agrarios. Los crímenes por la tierra y por los derechos humanos son un asunto no solo del siglo veinte. La zona del Aguán es testigo de centenares de asesinatos, en donde los poderes económicos, agro industriales, políticos, militares y narco negocios se han hecho un nudo en contra de las demandas de campesinos por acceder a la tierra para trabajarla.

El derecho a un reordenamiento agrario que conduzca a que todas las familias campesinas accedan a la tierra y a la asistencia del Estado para la producción digna y comercialización justa de los productos, ha sido permanente, y las respuestas han sido, o asistencialistas o represivas.

Solo una reestructuración de la tenencia de la tierra en base a la soberanía alimentaria, de producción y comercialización campesinas hará posible la democracia hondureña. Y solo así mantendremos viva la memoria y la lucha de los mártires del Astillero.