
Esa mañana, Yorleni Alas se levantó muy temprano. La alegría y la emoción por su primer día de trabajo no le permitieron dormir bien la noche anterior. Salió de su casa junto a su hermana, con quien trabajaría en un restaurante cercano a la playa de Puerto Cortés.
Por la tarde, cuando salieron del trabajo, buscaban transporte para regresar a casa. De repente, apareció un hombre en moto que aseguró ser servicio de Uber y les ofreció llevarlas una por una por 150 lempiras (unos 6 dólares). Las jóvenes aceptaron.
La primera en subir a la moto fue la hermana de Yorleni; ella quedó esperando su turno. Desde entonces nadie sabe nada de Yorleni. Lleva desaparecida nueve días. La desesperación y el dolor inundan a su familia. Su padre y su hermana han acudido a las autoridades y a organizaciones pidiendo ayuda en la búsqueda de su hija y hermana.
“Cuando salieron del trabajo las siguieron en una moto y un joven les dijo que él las podía traer a casa porque era servicio de Uber; que primero llevaría a una y luego regresaría. Al llevarse a mi primera hija, a quien le hizo daño, sospechamos que regresó por Yorleni, porque nunca apareció”, comentó Noé Pérez, padre de la desaparecida.
Yorleni tiene 18 años. Su desaparición ocurrió el pasado 4 de mayo en las playas municipales de Puerto Cortés, en el norte de Honduras. Su caso representa muchos otros de mujeres jóvenes desaparecidas en el país.
La Secretaría de Seguridad informó que, durante 2025, recibieron 500 reportes de mujeres y niñas desaparecidas. Entre 2024 y 2025, los casos suman 900, lo que genera alarma entre organizaciones de mujeres y de derechos humanos que vinculan las desapariciones con los asesinatos de mujeres en el país. Además, que este registro oficial no coincide con los registros y casos que están acompañando.
El Foro de Mujeres por la Vida acompaña a la familia de Yorleni. Han acudido a distintas oficinas para interponer la denuncia; incluso lamentan que desde el servicio 911 no hayan aceptado recibir información del caso para luego divulgarla como parte de su servicio de recepción de casos, comentó Andrea Paz, integrante del Foro.
“Lamentamos y denunciamos que las familias quedan solas buscando a sus familiares, y que desde la Secretaría de Seguridad lo único que han hecho es ofrecer datos sobre mujeres asesinadas o sobre la situación de violencia, pero nada para encontrar a las desaparecidas”, dijo Paz.
Desde el Foro de Mujeres denunciaron las declaraciones de las autoridades de Seguridad, que están responsabilizando a las mujeres por lo que les ocurre. “Es una forma de revictimizar, de hacer responsable a las mujeres de la realidad de violencia que viven en este país”, comentó Andrea Paz.
Recientemente, el Congreso Nacional aprobó el Presupuesto General 2026 por un total de 444,265 millones de lempiras, priorizando sectores como seguridad, salud y educación. En seguridad se aprobó un aumento de 1,830 millones de lempiras, mientras que Defensa recibirá un incremento de 1,524 millones.
Para las organizaciones feministas, la inversión en seguridad no corresponde con la situación de violencia que viven las mujeres y las comunidades. “Imagínese, además de la desaparición de esta joven, también se informó que una mujer fue asesinada y calcinada en el municipio de San Antonio de Cortés; es la demostración del odio, el desprecio y el mensaje de generar miedo dirigido a las mujeres”, agregó Andrea Paz.
Las desapariciones de mujeres en el país constituyen una crisis de derechos humanos en aumento, caracterizada por cifras elevadas, impunidad y discrepancias en los registros oficiales, según informes de organizaciones feministas. La impunidad es una característica recurrente en estos delitos.
Ley de Alerta Morada
Tras permanecer engavetada desde 2024, la vicepresidenta del Congreso Nacional, Johana Bermúdez, presentó la iniciativa de Ley de Alerta Morada, que promueve la creación del Sistema Nacional de Búsqueda de Mujeres Desaparecidas, entre otras medidas.
La Ley elaborada en la gestión de Xiomara Castro, pero aún sin aprobarse busca declarar de interés público la búsqueda y localización de mujeres, niñas y adolescentes desaparecidas. Bermúdez explicó que la iniciativa fue construida junto a la sociedad civil y que no es la primera vez que se eleva al Congreso de Honduras.
La ley propone la creación de un Sistema Nacional de Búsqueda de Mujeres Desaparecidas con autoridades, organizaciones comunitarias, feministas y familiares; además, establece que las primeras 12 horas son clave para encontrar con vida a la persona desaparecida.
El Centro de Derechos de las Mujeres (CDM) lamenta que, salvo algunas excepciones, la mayoría de los casos de desaparición de mujeres no sean investigados por las autoridades, quedando cubiertos por un manto de invisibilización, indiferencia e impunidad. “Es muy común enfrentarse a comentarios y juicios de valor descalificadores y sexistas por parte de las autoridades encargadas de prevenir y erradicar las violencias contra las mujeres, que minimizan estos hechos e incluso insinúan que la mujer se fugó con su pareja por su propia voluntad, negándose a investigar con la premura requerida la desaparición. Lamentablemente, estos juicios son reproducidos por los medios de comunicación, lo que fortalece la indiferencia de la sociedad ante una problemática tan dañina como la desaparición de mujeres”.
En medio de la desesperación por no saber de su ser querido, la hermana y el padre de Yorleni suplican a las autoridades que la busquen, que no permitan que el caso caiga en el olvido y que actúen con urgencia, pues encontrarla es clave para salvaguardar su vida.

Iolany Pérez
Periodista hondureña. Trabaja en Radio Progreso desde hace más de 15 años, realizando programas informativos y de análisis sobre medio ambiente, política y sociedad.