El estudiante Axel Medina, presidente electo de la carrera de Trabajo Social en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), perdió su ojo derecho luego de que policías y militares, haciendo uso desproporcionado de la fuerza, dispararan una bala de goma que le provocó esta grave lesión.

El joven, junto a cientos de estudiantes, llegó hasta los bajos del Congreso Nacional ayer lunes, exigiendo el resto del 6 por ciento que, según la Constitución, se le debe entregar a la universidad pública del total del presupuesto general de la República.

Lo que era una protesta pacífica para exigir a los diputados dar marcha atrás en sus intenciones de reducir el presupuesto, en cuestión de minutos se convirtió en cacería, cuando policías y militares con escudos y toletes comenzaron a perseguir a los jóvenes. Como refuerzo, llevaron una tanqueta con agua para afectar a los estudiantes a los que estuvieron persiguiendo cerca de las inmediaciones del Poder Legislativo. En esta persecusión resultaron afectados vendedores ambulantes que se encuentran en la zona. 

Ante tal situación de violencia, organizaciones de derechos humanos exigen una investigación profunda por parte de las autoridades para que se sancione a los responsables de esta represión, además de indemnizar al joven que salió lesionado, declaró Javier Acevedo, director ejecutivo del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos en Honduras (Ciprodeh).

“Es necesario también que haya un proceso de trabajo a lo interno de la Policía, a lo interno de las Fuerzas Armadas para evitar que esta situación se siga repitiendo. Lamentablemente, esa no es la intencionalidad que estamos viendo del actual gobierno”, dijo Acevedo, quien agregó que incluso existe una responsabilidad del rector de la universidad porque, aunque estuvo en el Congreso Nacional negociando la no modificación presupuestaria, fue incapaz de presentarse ante los estudiantes para decirles: “Ya hemos logrado los objetivos que nos habíamos planteado, ya esto está resuelto y evitar que pasara una confrontación como la que ocurrió”, agregó.

En esta misma línea, la titular del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), Blanca Izaguirre, manifestó su preocupación por los hechos de violencia ocurridos en los bajos del Congreso Nacional, en el contexto de una protesta relacionada con la discusión del presupuesto asignado a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), por lo que recuerda que el deber estatal no se agota en preservar el orden público, sino que comprende también la obligación de prevenir vulneraciones a derechos humanos, proteger a las personas participantes y asegurar que cualquier actuación de los cuerpos de seguridad sea compatible con los estándares nacionales e internacionales aplicables al uso proporcional de la fuerza.

En un comunicado, el Conadeh expresó que “observa con especial preocupación que, tras los hechos, se reportó que un joven resultó con lesiones graves que derivaron en la pérdida de su globo ocular izquierdo. A su vez, toma nota de que la Secretaría de Seguridad informó haber instruido a la Dirección Policial de Investigaciones para esclarecer las circunstancias del hecho, identificar a los responsables y determinar los medios utilizados durante el incidente”.

Momento en que el estudiante Axel Medina es auxiliado por compañeros universitarios.

El Conadeh le recomienda a la Secretaría de Seguridad y a la Policía Nacional garantizar que toda actuación en contextos de protesta social se ajuste estrictamente a los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, absteniéndose de emplear fuerza excesiva o medios potencialmente lesivos fuera de los supuestos estrictamente permitidos. Y a la Dirección Policial de Investigaciones y al Ministerio Público, desarrollar una investigación diligente, imparcial, exhaustiva y con debida diligencia sobre las lesiones graves sufridas por el joven afectado, asegurando la preservación de evidencias, la identificación de responsables y la judicialización del caso, de ser procedente.

Javier Acevedo agrega que cree que es importante no trivializar el hecho llamándolo enfrentamiento, “porque no es un enfrentamiento”; es un acto de represión ejecutado por alguien con poder, fuerza y armas contra otros que están esencialmente desarmados.

Luisa Maldonado, presidenta electa de la Asociación de Enfermería de la UNAH Valle de Sula, dijo en el noticiero Zona Informativa que no esperaban la presión de parte de las autoridades, ya que los participantes eran estudiantes, incluso algunos con el uniforme de sus carreras, cuando la violencia y el empuje de policías les cayó encima. “Soy estudiante y tengo derecho a manifestarme y no estar de acuerdo con algo que me va a afectar, y más como estudiante de enfermería. Estábamos en una manifestación pacífica, gritando consignas y exigiendo a los diputados respeto al presupuesto de nuestra universidad, y lo que buscaban al reducir el presupuesto era un duro golpe a la educación”, comentó.

Luisa dijo que, además de los estudiantes, participaban en la movilización algunos padres y madres de familia que también rechazan cualquier reducción en el presupuesto de la universidad, ya que es la única opción que tienen los jóvenes de escasos recursos para acceder a la educación superior.

“Vemos injusto este tipo de reducción; hay cosas en las que realmente el gobierno debería enfocarse y tratar de ahorrar, pero querer decir que van a ahorrar en la educación y que quieren a un estudiante con menos oportunidades de desarrollo —ya que cortarían el ingreso, más en estos días donde sabemos que hay pruebas de admisión y que nuevos jóvenes ingresarán— es limitar las oportunidades de entrada a la universidad”, declaró.

Sobre la salud del estudiante lesionado, Luisa lamentó lo sucedido; incluso, como estudiantes de enfermería, llegaron hasta el Hospital Escuela donde fue atendido para constatar la situación de su compañero. “Nosotros nos pusimos muy tristes; lastimosamente, el compañero perdió su ojo. Fue bien difícil, créame, porque nosotros hablábamos con él y no podíamos contactar a la familia, pero al final sí se logró. Pero nos gustó que más estudiantes se sumaran a brindar apoyo al compañero que tuvo una pérdida irreparable de su ojo”, agregó.

Dandy Moncada, dirigente estudiantil, lamentó que, aun después de la represión y la supuesta solución de mantener el presupuesto para la UNAH igual al de 2025, la conflictividad no está resuelta, ya que la exigencia es respetar el 6 por ciento de presupuesto que dice la ley; de lo contrario, habrá complicaciones para los próximos 20 mil estudiantes que ingresarán este año, sin suficientes docentes ni los programas que se requieren para sus estudios universitarios. “Nuestra exigencia es respeto al 6 por ciento para fortalecer la U pública, la U del pueblo”, comentó.

Jóvenes exigiendo el respeto del 6% del presupuesto general para la UNAH.

El director de Ciprodeh, el abogado Javier Acevedo, concluye diciendo que lo vivido en los bajos del Congreso Nacional es un lenguaje de violencia y persecución militar del gobierno actual, que es condenable y se vuelve una situación cíclica en el país, donde las fuerzas están constituidas para defender al pueblo hondureño y no para agredirlo.