
En las últimas horas, el director regional del Instituto de Conservación Forestal (ICF), el ingeniero Edwin Vega, fue separado de su cargo mientras realizaba una inspección por un presunto derrame de aceite, atribuido a Grupo Jaremar, en un canal que desemboca en la Laguna de los Micos.
El ahora exfuncionario asegura que recibió la notificación de su destitución durante la diligencia y sostiene que esta decisión le impide concluir las investigaciones relacionadas con posibles delitos ambientales en la zona.
“He sido separado el día de ayer de mi cargo mientras realizaba unas acciones importantes en la bahía de Tela y en el sector de San Alejo, a raíz de una denuncia anónima recibida, donde nos alertaban sobre un vertido en un canal artificial frente a la empresa Grupo Jaremar”, dijo el funcionario en declaraciones a Radio Progreso.
Vega aseguró que, como funcionario, tenía la responsabilidad de investigar la denuncia de contaminación de una fuente tan importante como la Laguna de los Micos. “Fue el 7 de julio que se hizo una inspección preliminar para constatar la denuncia y posteriormente teníamos planificada otra inspección minuciosa, tanto con el personal de la empresa como con el Comité Ambiental de la Bahía de Tela, pero fue justo ese día que me llegó una notificación de que estaba fuera de la institución, y se confirmaba mi separación”, dijo el exdirector del ICF.
La nota de despido aduce un proceso administrativo y hace mención a procedimientos administrativos, pero no da mayores detalles de las razones de la separación del ingeniero.
El ingeniero Vega dijo que, en la inspección, pudo constatar que se dio el vertido de aceite puro en este canal de agua que conecta con la laguna. “La empresa alegó que esto sucedió por un accidente en el cual una maquinaria tuvo un desperfecto y no pudo cerrar las válvulas al momento de drenar el tanque. Nosotros, en la inspección de campo, verificamos todo y el derrame se dio por la parte de afuera, y observamos que estaban en labores de contención”, dijo.

Vega siguió: “La denuncia también nos decía que el derrame había llegado a la laguna, pero en la inspección no había llegado y la empresa envió personal para tratar de contener todo”.
El exfuncionario dijo que, durante el tiempo que estuvo en el puesto, desde el 3 de septiembre de 2025 hasta la fecha, no se presentaron otras denuncias, más que unas aperturas de canales, donde la empresa los utilizó para distribuir el agua cuando existen inundaciones. “Entonces, las comunidades siempre están pendientes de las situaciones que esta empresa hace dentro de sus fincas. La gente está alerta a cualquier movimiento extraño que observen de la empresa. Ellos denuncian, y eso es clave para vigilar que no se cometan atentados contra el ambiente”.
Ante la consulta sobre si se conoce el químico vertido en el canal, el ingeniero Vega dijo que se necesitan más evaluaciones para saberlo. Incluso lamentó que en Honduras no haya laboratorios para profundizar sobre la gravedad o no de la contaminación.
El exfuncionario lamentó que se efectuara su destitución y que se diera justo cuando él realizaba la inspección. “Lo lamento porque las comunidades requieren un tipo de respuesta, y esa debe ser de la oficina local. Cuando yo la estaba dirigiendo, trataba de dar una solución a la comunidad. A mí me han imposibilitado continuar con las investigaciones, a pesar de que la misma empresa está solicitando que continúe y termine mi dictamen”, dijo.