La desesperación embargó esa mañana a Carmen, vecina del sector Rivera Hernández, en San Pedro Sula. Luego de un mes completo de no pasar el camión recolector de basura, la cantidad de moscas alrededor del bulto de bolsas y el mal olor han llegado a toda la casa.
“Es insoportable, así no podemos vivir. Estamos rodeados de basura, expuestos a enfermedades”, dijo la vecina sampedrana. Esta desesperación no únicamente es de Carmen y de la Rivera Hernández, es de Ingrid, de la colonia Los Valles, y de María Angélica, de la colonia Trejo. La ciudad de San Pedro Sula está rodeada de basura en los últimos meses.
“Es realmente lamentable y triste ver los promontorios de basura en las diferentes esquinas de la ciudad, y no digamos en los mercados, no solamente ahí en el centro, sino en la periferia de la ciudad se vive esta realidad”, dijo en el programa Foros Populares de Radio Progreso el analista en temas sociales Leonardo Pineda.
Pineda asegura que desde noviembre de 2025, el servicio que pasaba dos y tres veces por semana, con suerte, ahora lo hace una vez cada semana o una vez cada dos semanas. “Y creo que debería llamarnos la atención esta situación, porque se viene dando en los últimos cinco a siete meses, y no nos saben explicar por qué está pasando eso”, agregó.
Una situación similar, recuerda el analista, se dio entre los años 2023 y 2024, debido a la falta de entendimiento de la alcaldía con Sulambiente, por un sobreprecio que demandaba la empresa y que la alcaldía alegaba que no podría pagar porque estaba fuera de lo acordado. “Incluso recuerdo que al final el Tribunal Superior de Cuentas, convirtiéndose en un juzgado, decidió que se le debía pagar más de 400 millones de lempiras. La municipalidad ha colocado recursos para evitar este pago por considerar que sería un pago injusto”.
A través de una investigación, el medio Criterio.hn reveló que desde el 29 de noviembre de 2016, Sulambiente S.A. de C.V. comenzó a encargarse de la recolección de desechos en San Pedro Sula. Pero el conflicto que rodea a esta empresa, que limpia las calles y recoge los desechos sólidos, se remonta desde su creación, en octubre de 2001.

El medio reveló que, de manera irregular, la Alcaldía sampedrana, en ese momento dirigida por el liberal Roberto Larios, otorgó a Sulambiente S.A. de C.V. un contrato para que se encargara de la limpieza vial, recolección, transporte y tratamiento de desechos sólidos de la ciudad industrial, pese a que esta sociedad mercantil acababa de ser constituida.
Para que Sulambiente se convirtiera en la empresa encargada de la recolección de basura, barrido de calles, corte y poda de parques y bulevares y manejo de los desechos sólidos de San Pedro Sula, tuvo que transitar un largo camino en el que Nasry Asfura —actual presidente en Honduras y exalcalde del Distrito Central (2014-2018 y 2018-2022)— jugó un papel crucial, ya que entre septiembre de 2005 y septiembre de 2016 él fue el principal accionista de AGAC de Centroamérica S.A. de C.V. a través de otra de sus empresas.
En este entramado de empresas, existen cuatro sociedades italianas, que acreditaron experiencia en recolección de desechos en ese país europeo, participaron en la licitación pública internacional para permitir que Sulambiente S.A. de C.V., que ni siquiera estaba constituida al momento de la licitación, pudiera ganar el contrato frente a otras empresas con mayor bagaje.
El medio pudo comprobar que el problema radicó en que la adjudicación se hizo el 28 de septiembre de 2001 a favor de AGAC y Otros S.A. de C.V., es decir, cuando Sulambiente S.A. de C.V. no estaba constituida, situación que llevó a que otra de las empresas que participó como oferente en la licitación pública internacional, la chilena RESITER-EMCE, impugnara el proceso, argumentando que la licitación fue otorgada a una empresa que no estaba constituida cuando se licitó el contrato.
Otro dato revelado a través de la investigación periodística fue que en los primeros ocho años del contrato (2016 al 2024), los sampedranos y sampedranas han pagado 2,853,110,184.25 lempiras (USD 116,813,558.76) por la concesión de recolección, transporte y tratamiento de desechos sólidos otorgada a esta empresa.
Para Leonardo Pineda, la concesión, a pesar de que estuvo parada durante mucho tiempo y de que fue uno de los grandes escándalos en San Pedro Sula, empezó en el gobierno de Óscar Kilgore. Además, en la administración de Armando Calidonio se tuvo la disposición de aprobarlo para el año 2016, y de ahí comenzó a correr la concesión. “Se le pagó a Sulambiente una cantidad importante sin haber recogido ninguna hoja de las calles y empezó a trabajar. Durante el período de Armando Calidonio estuvo trabajando relativamente bien, incluso trabajó bien en el primer período del actual alcalde Roberto Contreras, hasta 2024, que empezaron los problemas. Desde noviembre de 2025 vemos que se está acumulando gran cantidad de basura en las calles”, comentó.
El analista recuerda que el tiempo de duración que tiene el contrato es de 14 años; oficialmente debería finalizar en 2030. “En el actual momento que vivimos de crítica situación, recordemos que la basura ha sido un negocio multimillonario. Hay personas que se han vuelto sumamente ricas, y no únicamente en Honduras, sino en América Latina, con esa jugosa actividad, ya que vienen negocios conexos como el manejo de los desechos, el manejo del botadero municipal, el reciclaje, en fin, son un montón de negocios que son muy buenos. Obviamente, cuando se va a acercar esa fecha de hacer cambios de concesiones, es posible que se den algunas cosas irregulares y de presión”, dijo.
Otro de los puntos que se cuestiona es que Sulambiente cobra por la cantidad de basura que recolecta; no tiene un valor fijo, sino por las toneladas recogidas, y que ahora está dejando de recoger una cantidad importante de desechos. Entonces, “no entendemos cómo es que funciona eso”, reflexiona Leonardo Pineda.

Varios analistas coinciden que es necesario cuestionar sobre lo que está pasando al interno de la municipalidad de San Pedro Sula, qué grupos son los que están presionando, haciendo estas negociaciones y las intenciones que tienen. Incluso, Leonardo Pineda recordó que en el proceso de campañas, la candidata de Libertad y Refundación, Rixi Moncada, se preguntaba quién pesa realmente lo que se le está pagando a Sulambiente. “Sabemos que hay una báscula en la entrada del botadero, ahí supuestamente todos los camiones que entran los pesan y se registran, pero los que hemos ido al botadero sabemos cómo funciona. Allí hay un grupo que controla el botadero y eso es muy complicado. Incluso se contrató a una empresa para que lleve ese control, pero no sabemos el trabajo que hace”, concluyó.
Foco de contaminación
Sobre el actual momento, la doctora María Angélica Milla lamentó que la ciudad esté con demasiada suciedad, y que esto no únicamente afecta el bolsillo de la gente que debe pagar botaderos privados para mover la basura, sino que de fondo está la contaminación que hay en varios sectores.
“Uno de los elementos de salud pública es el saneamiento ambiental. Es la columna fundamental; donde no hay saneamiento adecuado, las enfermedades rondan. Vamos a algo sencillo que sigue siendo una cruz para nosotros, los casos de dengue, chikungunya y la malaria. Es porque la basura promueve los criaderos de vectores de estas enfermedades. Si nosotros tuviéramos la picardía de investigación, cruzaríamos los meses en que la basura no ha pasado de una manera adecuada con la casuística de estas enfermedades. No me extrañaría que los casos se hubiesen incrementado. Claro que tiene un impacto en salud pública”, denunció la médica.
La doctora dijo que no percibe que haya respuesta por parte de las autoridades municipales; más bien, se alargan esas acciones de mejora.
Leonardo Pineda lamentó que lo único que han escuchado del actual alcalde Contreras sean excusas o responsabilizar a la propia ciudadanía, cuando le corresponde a él y a su corporación municipal vigilar el cumplimiento de este contrato. “Él se lava las manos de una manera que no es ni elegante ni nada sana, porque cuando le consulan por la basura automaticamente responde que es la empresa quien debe recoger la basura y no él, y que el contrato lo aprobó el Congreso Nacional y no él. Cuando es él quien debería estar controlando el tema de la basura. Hasta ahora no le he puesto ningún interés”, cerró diciendo Pineda.

Mientras más se tarden en lograr el cumplimiento del contrato, más se está llenando la ciudad de basura, dice la doctora Milla. “Ahora lo que se requiere son respuestas para evitar más contaminación y que San Pedro Sula deje de ser el gran basurero municipal”.