Dos años después de su asesinato, Juan López sigue presente en las comunidades de Honduras que defienden el agua, los ríos y sus territorios. El defensor de los bienes comunes fue asesinado el 14 de septiembre de 2024, después de salir de una celebración de la Palabra en Tocoa, Colón.
Hoy, mientras seis personas enfrentan procesos judiciales por el crimen, persisten las preguntas sobre quiénes estuvieron detrás del asesinato, los intereses que lo rodearon y la deuda del Estado con un hombre que durante años denunció amenazas, corrupción y daños ambientales.