Migrantes subiendo a un avión militar dispuesto para su deportación desde EE.UU. 

La tercera semana de la presidencia de Donald Trump comienza con reacciones intensas ante el anunciado aumento de aranceles a México, Canadá y China. El presidente mantiene su retórica de confrontación, advirtiendo que tomará más medidas si otros países de la región no cumplen con sus exigencias.

En cuanto a migración, las deportaciones ya han comenzado a concretarse en países como Honduras, Perú, México, Colombia y Brasil. En el caso de estos dos últimos, se han registrado deportaciones de migrantes con grilletes y esposas, lo que, según la analista política y activista de derechos humanos Laura Carlsen, refleja la crueldad del trato hacia esta población vulnerable.

«Han sido dos semanas repletas de acontecimientos en esta nueva administración, con el tema de la migración en el ojo del huracán, tal como Trump lo prometió en su campaña. Las redadas ya han comenzado, y hemos sido testigos de imágenes y testimonios desgarradores», comenta Carlsen.

Para la experta, Trump se encuentra en una fase mediática en la que busca imponer su narrativa de control y dominio. En ese sentido, recuerda la polémica imagen de Kristi Noem, secretaria de Seguridad de Trump, quien apareció vestida con un uniforme del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y declaró que «estamos sacando la basura de las calles».

«En cuanto a la cantidad de deportaciones, no existen datos confiables aún. Sin embargo, lo que está claro es que esta es una estrategia para atemorizar a la población migrante. En muchas ciudades de Estados Unidos, la gente vive con un miedo palpable de salir a la calle. La vida de los migrantes se ha visto gravemente afectada», añade.

Esta afirmación es respaldada por Eduardo Gutiérrez, un migrante hondureño que reside en Texas, quien, en declaraciones a Radio Progreso, relató que lleva más de una semana sin trabajo y teme salir de su apartamento por miedo a ser detenido en las redadas. «Escuchaba a Trump durante su campaña, pero jamás imaginé que las cosas serían tan duras. Aquí vivimos con mucho miedo de salir. Llevo una semana sin trabajar, y ahora mi preocupación es cómo voy a pagar la renta, además de que no puedo enviar nada de dinero a mi familia en Honduras», expresó.

Laura Carlsen también señala que el clima actual está marcando a los migrantes con una presión constante y la amenaza real de desintegrar a las familias. «Las personas están perdiendo sus empleos, lo que afecta tanto a las familias dentro como fuera de Estados Unidos», comenta.

Laura Carlsen mexicana/estadounidense es analista política y comentarista de medios.

Otra de sus principales preocupaciones es que la administración Trump está dirigiendo su ataque directamente contra las llamadas «ciudades santuario», aquellas que se niegan a colaborar con el gobierno federal en las redadas migratorias. Para Carlsen, las deportaciones en estos lugares no solo desmantelarían la economía local, sino que también significarían una grave violación de los derechos humanos y afectación a la cultura local. «Es un castigo hacia las ciudades que han adoptado políticas de protección para los migrantes», concluye.

Carlsen lamenta que las acciones del gobierno actual no estén orientadas a la seguridad nacional, sino que, según ella, «son un esfuerzo por ‘blanquear’ la nación y promover la agenda de supremacía blanca que Trump y su equipo están impulsando».

Por su parte, las organizaciones que apoyan a la comunidad migrante en Estados Unidos han instado a los migrantes a protegerse durante este tiempo crítico. Lo han hecho a través de información verificada y comenzando a organizarse para conocer y defender sus derechos. «Es un momento para cuidarse, especialmente ahora que Trump necesita elevar las cifras de deportación para enviar el mensaje de que está ‘haciendo las cosas’. Todo se está manejando de forma mediática, pero eso no significa que no esté ocurriendo. La población debe estar alerta, y confío en que las organizaciones harán su trabajo, llevando a la justicia aquellas órdenes ejecutivas que no están respaldadas por la ley. La lucha se llevará a cabo en varios frentes. Ahora más que nunca, la organización y la planificación son esenciales para defender a los migrantes que tanto han contribuido y siguen contribuyendo a nuestro país», concluye la analista política.

Escucha entrevista completa de Laura Carlsen, analista política y activista de derechos humanos en Estados Unidos.