Lunes 24, febrero 2025  

Desigualdad y Desvergüenza: Escándalo de Sueldos Públicos

Honduras es uno de los países con la desigualdad más escandalosa en el continente y en el mundo. Sorprende cuando nos damos cuenta de que el 70% de la población vive en condiciones de pobreza, y un 40% de compatriotas en extrema pobreza.

El 10% de la población hondureña concentra aproximadamente el 40% de la riqueza nacional y el 50% de la población más pobre solo posee el 10% de la riqueza nacional. Tanta desigualdad es escandalosa. A nivel regional tiene la desigualdad más alta y a nivel global Honduras está clasificada entre los 30 países más desiguales del mundo.

En este contexto, nos golpean grandemente los sueldos de funcionarios públicos de alto rango que se convierten en un gran insulto para un pueblo hambriento que lucha diariamente por su sobrevivencia. Los salarios de los altos funcionarios del gobierno, diputados y magistrados, sencillamente. Son un escándalo.

El salario de algunos funcionarios unido a muchas otras prebendas, supera veinte veces más el salario mínimo de sectores productivos del país, de acuerdo a la tabla oficial de salarios. Esto es ya en sí mismo un acto de corrupción. Dicen que lo hacen así para evitar la tentación de corrupción, pero es en estas alturas de sueldos descarados en donde ocurren enormes escándalos de malversación de recursos públicos y enriquecimiento ilícito.

Tareas urgentes: 1) una reforma de remuneraciones con techos salariales razonables; 2) fortalecer mecanismos de transparencia y rendición de cuentas de todas las instancias gubernamentales; 3) una política fiscal progresiva, como la propuesta de Ley de Justicia Tributaria, en la que paguen más los que más tienen y no los sectores sociales que menos tienen; 4) un entendimiento con los inversionistas para la generación de empleos dignos; y 5) una progresiva inversión en educación, salud y bienestar social, que en definitiva, sería rendir justamente a los empobrecidos sus impuestos para mantener el gobierno y la adecuada inversión de la reducción de los sueldos excesivos de los funcionarios públicos.

La bandera política de los partidos en este año electoral debería enarbolar la lucha contra la desigualdad y los privilegios de los funcionarios públicos porque no es un problema de ética solamente, sino de supervivencia nacional.


Contáctenos | Misión | Historia | www.radioprogresohn.net