Lunes, 22 septiembre 2025  

Cuando la economía es promotora de estafas y falsos paraísos

Nos sostenemos bajo una economía organizada, pensada y condicionada desde fuera de nuestro país, sin que prime el bienestar del país y con frecuencia en contra del bien de la gente. Esto ha conducido a un profundo deterioro y ha creado condiciones para que la gente busque salidas rápidas y fáciles a sus angustias.

Mucha de nuestra juventud se va o se quiere ir del país, otra se sumerge en los corredores subterráneos de la economía informal, otra incursiona en la economía controlada por el crimen organizado. Y otra se apunta en ofertas que no son sino espejismos, es decir, falsas promesas, como ha ocurrido con el fiasco de Koriun o el refugio de mucha gente humilde en las loterías que a diario esquilman a la gente con promesas de fortunas imposibles.

El Estado hondureño no tiene capacidad para ejercer su control sobre los recursos y el patrimonio nacional. Ni tampoco las comunidades y las familias. Las personas y corporaciones que deciden, entienden que pueden hacer uso de las riquezas naturales a su gusto y aprovechar las necesidades de la gente en función de sus ganancias y negocios.

La soberanía de un país como el nuestro está subordinada a los soberanos negocios de unos pocos empresarios, y la administración pública está orientada en lo fundamental a dar garantías para el éxito de sus negocios. Esta es la base de la corrupción y la impunidad que carcome a funcionarios, políticos, empresarios y que ha salpicado a toda la sociedad. Es lo que sustenta la estafa de la que han sido víctimas miles de personas que, buscando mejorar sus condiciones de vida, depositaron sus ahorros y su dinerito diario en manos de empresas estafadora y en loterías que ofrecen “el paraíso en la otra esquina”.

Somos víctimas de nuestras propias fragilidades, y de unos reducidos sectores que siguen promoviendo un molde cultural que nos hace seguir esperando falsamente que desde afuera y desde arriba, y a costa de nuestros recursos, se solucionarán nuestros problemas. Romper con esa cultura que nos hace dependientes, dejar de ver hacia afuera y hacer añicos los espejismos que nos hacen creer en salidas llenas de fortunas, ha de pasar por la formación de nuestra gente para que crezca en conciencia de pueblo, como condición para cualquier propuesta de construcción de soberanía. 

Escuchar y descargar Nuestra 


Contáctenos | Misión | Historia | www.radioprogresohn.net