

Navidad es regalo, es amistad, es un Dios que se comparte
El regalo es un modo de ser de una humanidad buena. La amistad es también intercambio de dones y regalar en estas fechas es síntoma y señal de solidaridad, de cariño y de amistad. Lo que no se vale es cuando el regalo está asociado con el consumismo y con un mercado que nos dice que para quedar bien con los demás hemos de comprar con precios que exceden la capacidad adquisitiva de la inmensa mayoría de la sociedad. Entonces nos enjaranamos con tal de cumplir con el mandato del mercado.
En Navidad hemos de ir a lo que es esencial en estas fiestas. No es el mercado el que ha de dictar las reglas, sino le solidaridad y entrega que brotan de la periferia, como aquella luz que iluminó el pesebre del Niño Jesús en Belén. Navidad nos invita a descubrir el sentido profundo del regalo y a cuestionar esas falsas navidades creadas por el mercado. Y nos invita a cambiarla por los gestos gratuitos que se encuentran fuera del alcance del consumismo.
En estas festividades mucha gente gasta lo que no se tiene. Se gasta para aparentar lo que no se es. El consumo en nuestras sociedades tiende a confundir el tener con el ser, y no hay perversión mayor que la de creer que se es más solamente porque se tiene más riqueza, más poder o incluso más sabiduría. Lo que se tiene con honradez y trabajo, es siempre un don, y el don siempre nos impulsa al agradecimiento. Y agradecer es compartir, vivir fraternalmente, intercambiar el don que se tiene con el cariño hacia los demás. La Navidad nos llama a la austeridad y estamos invitados a vivirla con generosidad solidaria. Es bonito ver que las familias gastan para tamales, para una cena en donde toda la gente puede participar. Ese consumo es expresión de amistad y es un don. Es un consumo al servicio de la familia y de la solidaridad, de una solidaridad familiar que tienda a extenderse a otros sectores de la sociedad. Esa es fiesta de Navidad porque no excluye a nadie. Como la fiesta del Señor Jesús, que nació como buena noticia para toda la humanidad, desde su preferencia por quienes han sido excluidos del banquete de los pudientes.
