Cortesía de Iglesias y Minería

En una Carta Abierta varias redes pastorales y organizaciones de fe de América Latina llaman al Papa León XIV a escuchar los gritos de los territorios que han sido afectados por la actividad minera. En enero se han cumplido 7 años de unos de los peores crímenes ambientales de la historia reciente. 272 personas fueron sepultadas en lodo tóxico de relaves mineros en la localidad brasileña de Brumadinho, en esas mismas fechas se conoció la noticia que la empresa Vale y otras con actividades en América Latina en paises como Perú, Argentina, Chile y otros, fueron recibidos en audiencia por la máxima autoridade de la Iglesia Católica, en el marco de una reunión planificada por la Pontifica Comisión para América Latina.

Las redes pastorales que acompañan situaciones de vulneración de derechos, que caminan con familias que lo han perdido todo, que han sido desplazadas, amenazas, criminalizadas, se han sentido profundamente preocupadas por este encuentro, que consideran es una técnica más de las empresas para mostrar una narrativa distinta a la que verdaderamente ocurre en los territorios.

Por ello, invitan al Papa León a escuchar los sueños, los dolores, los miedos de las comunidades que han sido invadidas por la actividad minera, que ya no tiene agua limpia ni seguridad alimentaria.

En su Carta Abierta, las redes vinculadas a la Iglesia, expresan su pedido de no ser neutrales  frente al sufrimiento y que el diálogo dentro de la iglesia, debe priorizar la opción preferencial por quienes más sufren y son más vulnerables, incluyendo la hermana Madre Tierra.

En la carta insisten en la importancia de que el Papa León XIV se encuentre con las víctimas de la minería y dedique un tiempo real y significativo a la escucha de sus sueños, visiones y proyectos, así como de los líderes religiosos que desde hace años caminan junto a estas comunidades, compartiendo sus dolores, resistencias no violentas y esperanzas desde su eco – espiritualidad.

Lea carta completa: