Sin novedades se desarrollaron las movilizaciones del 1 de mayo en Honduras, un día que tradicionalmente ha sido símbolo de lucha laboral y reivindicación de derechos sociales.

Las calles de las principales ciudades de Honduras acogieron este 1 de mayo, en su mayoría a los sindicatos y colectivos de las oficinas públicas que salieron en respaldo a la presidenta Xiomara Castro. Más que exigencias concretas para el Gobierno, los obreros y obreras caminaron como un acto nostálgico de recuerdo de hace 70 años de aquel 1954, cuando trabajadores bananeros sostuvieron una huelga nacional en reclamo de sus derechos laborales.

La convocatoria para la movilización en Tegucigalpa, la capital hondureña, se llevó a cabo a las 7 de la mañana, aunque comenzó una hora y media tarde de lo previsto. El evento finalizó antes del mediodía en el parque central, donde las centrales obreras leyeron sus declaraciones públicas vinculadas al respaldo a la Ley de Justicia Tributaria, la derogación de la Ley ZEDEs y demandando a diputados la no aprobación de la Ley de Empleo por Hora. 

Se reportó que varios empleados públicos, recién contratados en esta administración, fueron convocados a participar en una marcha en apoyo al gobierno, lo que las organizaciones de la sociedad civil han calificado como una usurpación del espacio cívico democrático. Según estas organizaciones, el objetivo detrás de esta acción es controlar toda la movilización y las calles.

En la ciudad de San Pedro Sula, la historia no fue muy distinta, las centrales obreras caminaron hasta el parque central donde dieron lectura a sus demandas, sin mayores reclamos o exigencias a la presidenta Xiomara Castro, quien cumple este 2024, 3 años en el poder.

En entrevista con Radio Progreso, Maritza Somoza del sindicato de empleados y empleadas del Registro Nacional de las Personas, dijo que salir este 1 de mayo es caminar de la mano de la clase trabajadora, “es hacer memoria de una huelga que logró que en Honduras se contara con un Código del Trabajo y otros derechos que ahora son fundamentales para la ciudadanía”.

En la movilización en San Pedro Sula también estuvieron presentes las demandas de las obreras de la maquila, quienes exigieron a la Ministra del Trabajo, Sarahí Cerna, garantizar la aplicación del artículo 128 de la Constitución que menciona las jornadas laborales, las que son constantemente violadas por la industria maquiladora. Además, piden acabar con el acoso laboral y la discriminación que existe con estas obreras.

El reclamo al pago de prestaciones de los exempleados y empleadas del Diario Tiempo también inundó las calles sanpedranas, allí pidieron justicia, que el Estado actúe contra la familia Rosenthal, quien se ha negado al pago de sus prestaciones desde hace años cuando cerraron el rotativo.

En la ciudad de El Progreso, los distintos sectores populares realizaron tres movilizaciones, una liderada por empleados públicos pidiendo respeto a sus contratos colectivos, otra por la dirigencia magisterial y las centrales obreras, y finalmente, la convocatoria de campesinos y campesinas reclamando la aprobación de una ley de reforma agraria integral. Estos últimos se tomaron la carretera salida al municipio de Tela, por una hora. 

Araminta Pereira dirigenta magisterial y popular aseguró que “hoy la gente salió a manifestarse en llamado a los 70 años de la huelga de 1954”. Dijo estar satisfecha con la convocatoria y demandó al poder Legislativo derogar las ciudades modelo y la aprobación de la Ley de Justicia Tributaria. 

En el departamento de Colón, en el municipio de Tocoa, las organizaciones de base salieron exigiendo el compromiso del Gobierno para la defensa de los bienes naturales y el rechazo a los proyectos extractivos. La movilización, encabezada por el Comité en Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa y las organizaciones campesinas, demandan que a la región retome una paz que sea el resultado de respetar la voluntad de las comunidades. Su exigencia es que se retire la empresa minera Los Pinares, continuando su lucha por la protección del medio ambiente y la soberanía de los pueblos.

Lo novedoso de este año en las tradicionales movilizaciones del 1 de mayo fue la motivación para recuperar la memoria de la huelga bananera y abrir la mirada hacia los grandes desafíos que hay en la Honduras del siglo XXI. La movilización incluyó un llamado a involucrar a las juventudes, que antes lideraron esta gesta histórica, y que 70 años después se pide que sean ellos quienes, desde su rebeldía, encaminen a esta nación hacia nuevos caminos.