
Este 2 de marzo se cumplieron nueve años del asesinato de la líder indígena lenca Berta Cáceres, activista ambiental que luchó incansablemente por la defensa de los derechos humanos, los pueblos indígenas y la protección del medio ambiente en Honduras.
A lo largo de estos años, su muerte ha trascendido como un símbolo de la lucha por la justicia, la defensa del territorio y la lucha contra la impunidad que sigue envolviendo a este caso emblemático.
En esta realiad, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), organización quien lideró Cáceres, ha realizado diversas actividades conmemorativas para recordar su legado y continuar con la exigencia de justicia en su caso.
En esta ocasión, el COPINH junto a organizaciones sociales y ambientales del país, como el Comité de bienes públicos y comunes de Tocoa, Colón, han unido esfuerzo para ampliar el llamado a la justicia para el delegado de la palabra, defensor de los derechos humanos y el medio ambiente: Juan López, también asesinado en Tocoa, Colón, el pasado 14 de septiembre de 2024.
En el caso de Berta Cáceres a lo largo de estos 9 años, se han logrado avances significativos en cuanto a la condena de los responsables materiales del crimen. En 2018, el Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa dictó sentencia contra varios hombres, incluyendo a algunos miembros de la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA), vinculada al proyecto hidroeléctrico que Berta denunció. Sin embargo, el COPINH, ha señalado que aún queda pendiente la investigación y procesamiento de los responsables intelectuales del asesinato, incluyendo a los ejecutivos de la empresa DESA y miembros de la familia Atala Zablah, quienes denuncian estarían involucrados en la planificación del crimen.
El desafío principal sigue siendo la impunidad de los responsables intelectuales y la falta de avances significativos en la justicia completa del caso. Aunque la comunidad internacional, incluidas organizaciones como la ONU y la OEA, han presionado para que se logre justicia, el COPINH sigue luchando por el cumplimiento de las sentencias y por la transparencia en las investigaciones

Juan López: avances y desafíos
El asesinato de Juan López, generó una gran conmoción en el país. López fue baleado mientras salía de una misa en una colonia de Tocoa Colón. Al igual que Berta, López había trabajado en la defensa de los derechos de las comunidades ante proyectos extractivos en la zona del Aguán, lo que lo convirtió en un blanco de amenazas junto al Comité de bienes públicos y comunes de ese municipio.
En cuanto a las investigaciones, las autoridades hondureñas han asegurado que las pesquisas están «bien avanzadas». La Policía Nacional ha explicado que se están siguiendo diversas líneas de investigación, que incluyen desde la revisión de videos de cámaras de seguridad hasta la investigación de los dispositivos móviles de los involucrados. Además, el Ministerio Público ha recibido apoyo internacional de agencias como el FBI y la policía de Costa Rica, quienes han proporcionado asistencia en los peritajes para esclarecer el crimen.
No obstante, al igual que con el caso de Cáceres, los avances en la investigación de Juan López son limitados, y la preocupación por la falta de resultados concretos ha generado desconfianza en las comunidades. Las organizaciones internacionales, entre ellas las embajadas de España, la Unión Europea y Francia, han exigido justicia para Juan y el esclarecimiento del asesinato. Sin embargo, los defensores comunitarios temen que el caso termine igual que muchos otros crímenes contra defensores del medio ambiente en el país, sin justicia.

Justicia para quienes defienden la casa común
Ambos casos, el de Berta Cáceres y el de Juan López, reflejan un patrón de violencia contra los defensores del medio ambiente y de derechos humanos en Honduras, en el que la impunidad sigue siendo un obstáculo fundamental. En el contexto actual, la falta de recursos, la corrupción dentro del sistema judicial y las amenazas a los testigos complican la búsqueda de justicia. A pesar de los esfuerzos de las organizaciones sociales hondureñas, así como las organizaciones internacionales, los asesinatos de líderes comunitarios y defensores siguen siendo una amenaza constante.
El COPINH, en el noveno aniversario de la muerte de Berta Cáceres, ha renovado sus demandas de justicia y ha continuado luchando por la reparación y el esclarecimiento total de los crímenes cometidos. A pesar de los avances en ciertos aspectos, las organizaciones siguen enfrentando desafíos significativos para garantizar que los responsables materiales e intelectuales de estos asesinatos enfrenten la justicia de manera efectiva. Es por eso, que la demanda de este aniversario se centra en la justicia integral para Berta y para Juan, ya que este marzo son 9 años sin Berta y esperan que no sean 10 años sin justicia.