
Desde tempranas horas de este martes 27 de mayo, comunidades del municipio de San Francisco de Opalaca mantienen una toma en la carretera CA-5, a la altura de Siguatepeque, en reclamo por la construcción del puente en la comunidad de Ojo de Agua.
La CA-5 es una vía clave que conecta el norte del país con Tegucigalpa, la capital de Honduras, y su cierre ha generado un fuerte impacto en la circulación vehicular.
La exigencia principal de la población es la ejecución inmediata de la obra, solicitada desde hace años por el Consejo Cívico de Organizaciones Populares en Indígenas de Honduras (COPINH) y las comunidades del municipio. Según los pobladores, el puente garantizaría la seguridad y el bienestar de las familias que dependen de un acceso digno a servicios y recursos básicos.
En noviembre de 2024, tras una larga lucha comunitaria, el gobierno de la presidenta Xiomara Castro, a través de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), se comprometió públicamente a iniciar la construcción. La promesa incluía una ejecución urgente debido a la vulnerabilidad del paso durante la temporada de lluvias, cuando el acceso se vuelve intransitable.
A pesar del compromiso oficial, las comunidades denuncian que las obras no han comenzado y, por ello, decidieron tomar la carretera como medida de presión. “Nuestro reclamo busca obras en buen estado. El puente es fundamental para evitar quedar incomunicados en la época de lluvias. Además, pedimos la reparación de las calles aledañas para prevenir el daño del alcantarillado por las tormentas que se anuncian para el invierno”, expresó un manifestante en entrevista con el corresponsal de Radio Progreso en Intibucá, Basilico Lara.

Durante la protesta, los y las manifestantes han enfrentado amenazas de desalojo por parte de agentes policiales, quienes exigen liberar el paso vehicular. Sin embargo, las comunidades han declarado que mantendrán la toma hasta obtener una respuesta concreta por parte de las autoridades.
Las comunidades han sido enfáticas en que ya están cansadas de promesas políticas sin cumplimiento. Aseguran que la construcción del puente no puede seguir postergándose, ya que se trata de una obra que garantizaría su seguridad y bienestar. “Esta toma continuará, y se sumarán otras acciones si es necesario, hasta que el gobierno dé una respuesta real y comience la construcción”, señalaron representantes comunitarios.