
Durante más de tres horas estuvo bloqueado el paso vehicular en la carretera CA-4, a la altura del puente Cañas, en el municipio de Quimistán, Santa Bárbara. La protesta fue encabezada por integrantes del Comité en Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Quimistán, en rechazo a la construcción de la represa multipropósito El Tablón.
La acción comenzó a las cuatro de la mañana. Poco después, un contingente policial se presentó en el lugar y se inició una negociación con los manifestantes. Se acordó que el bloqueo, en esta vía de carácter internacional que conecta Honduras con Guatemala y El Salvador, se mantendría hasta las seis de la mañana. El objetivo de la acción era exigir al Gobierno de Xiomara Castro la apertura de un diálogo con las comunidades que se oponen al proyecto, al considerarlo una amenaza por el riesgo de desplazamientos forzados y la posible destrucción de sus tierras.
Pasadas las ocho de la mañana, la policía regresó con una tanqueta lanzaaguas para dispersar a los manifestantes y habilitar el paso. Los integrantes del Comité denunciaron el uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes, lo que, aseguran, dejó a varios pobladores con lesiones.
Juan Castillo, miembro del Comité Ambiental, expresó su preocupación ante la falta de consulta previa a las comunidades afectadas. “Nos sentimos vulnerados en nuestros derechos. Nadie nos ha consultado. Escuchamos que en La Lima sí hubo un cabildo abierto, porque ellos serán beneficiarios entonces nadie diría que no se construya la obra. Pero a nosotros, los afectados, nadie nos ha dicho nada. No queremos que se nos quite un derecho para beneficiar a otros”, declaró visiblemente molesto.
El proyecto de la represa El Tablón es promovido por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), cuyo gerente, Erick Tejada, también funge como titular de la Secretaría de Energía. Tejada ha defendido la iniciativa como estratégica para garantizar el suministro eléctrico y prevenir inundaciones en la zona norte del país. En junio, se preveía iniciar el proceso de licitación pública, respaldado por un préstamo de 300 millones de dólares aprobado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para la construcción de la primera fase.

Según información del BCIE, la obra se desarrollará en el departamento de Santa Bárbara, en la cuenca baja del río Chamelecón, y consistirá en la construcción de una presa que almacenará aproximadamente 255 millones de metros cúbicos de agua. Esto permitirá una regulación controlada del caudal del río, disminuyendo las inundaciones para salvaguardar la vida de las familias y la protección de sus viviendas, así como para la protección de infraestructuras críticas para la economía nacional.
Al cierre de la protesta, las comunidades de Quimistán anunciaron que las acciones continuarán hasta que se establezca un diálogo serio con las autoridades, que ofrezca garantías reales para su seguridad, la de sus familias y la protección de sus tierras.