El posible retorno del expresidente Juan Orlando Hernández a Honduras reaviva el profundo trauma social y la indignación de las víctimas de la crisis postelectoral de 2017.

El anuncio de retorno de JOH ha generado un fuerte rechazo en distintos sectores. Para las organizaciones de derechos humanos, la presencia del ex convicto a suelo hondureño representa un recordatorio de los trágicos eventos ocurridos a finales de 2017 e inicios de 2018 y de la impunidad que rodea los casos.