Lunes 17, Junio 2024  

De la MACCIH a la CICIH

La MACCIH nació en 2016 como un niño no deseado. O como un niño que se aceptó porque no quedaba de otra, pero una vez tomó el giro con investigaciones serias, aquellos que la concibieron se arrepintieron de haberla engendrado, decidieron matarla antes de que siguiera creciendo.

La CICIH es como el niño anhelado y soñado por la sociedad hondureña, pero los responsables de concebirlo no han querido engendrarlo, y menos verlo nacer porque hay miedo a que crezca, reclame e investigue a sus progenitores internos todo el daño que han hecho y los juzgue y condene ante la sociedad. 

Así como mucha gente consideró a la MACCIH un engendro nacido de la amalgama del régimen de Juan Orlando Hernández y la OEA –los mismos que después la mataron–, la sociedad hondureña ha esperado que la concepción y el nacimiento de la CICICH sea el resultado de un acuerdo entre el gobierno hondureño y la ONU. 

Pero el gobierno no ha dado todos los pasos orientados para concebirla. Esto es así, porque hace muy pocos años, los sectores políticos y empresariales comprometidos con la corrupción, y que siempre fueron intocables, una vez que sintieron las primeras amenazas, no solo levantaron sus trincheras, sino que orientaron todas sus fuerzas hasta lograr la aniquilación de la MACCIH en 2020. 

Sobre esa experiencia, los sectores políticos y empresariales no están dispuestos a engendrar un nuevo hijo que una vez nacido y crecido les venga a contar las costillas. Aceptarían la CICIH si funciona dentro del Pacto Tripartita de Impunidad, así como funcionan la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público y todas las instancias relacionadas con las decisiones jurídicas, políticas, contraloras de los presupuestos y del proceso electoral. Quienes integran todas estas instancias han sido elegidos en el marco de negociaciones y acuerdos entre el tri-partidismo, y las decisiones que toman se sitúan en el marco de dichos acuerdos.

El Tri-partidismo así quiere la CICIH, por eso sigue en el aire. Al menos el memorando de entendimiento se ha prolongado por seis meses más. Sin embargo, para que avance, los sectores no partidistas han de presionar para que no sea la lógica del pacto de impunidad tripartidista lo que prevalezca, es decir, que se firme el acuerdo y luego se aprueban o derogan los decretos. 

El camino a seguir es que tan pronto sea posible el Congreso Nacional actúe conforme a los compromisos establecidos con la ONU, de aprobar y a la vez derogar todos los decretos pertinentes para así dejar expedito el camino para finalmente lograr la instalación de la tan esperada CICIH, autónoma e independiente de toda injerencia de partidos políticos o de grupos de poder tanto nacionales como internacionales.