En recientes declaraciones, el titular de la Secretaría de Seguridad, Gerzon Velásquez, atribuyó los altos índices de asesinatos de mujeres a supuestos vínculos de las víctimas con el crimen organizado. Estas reacciones han generado fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones de derechos humanos y feministas, que rechazan tal afirmación.

Según registros de organizaciones de mujeres, los femicidios y las muertes violentas de mujeres representan una grave crisis de derechos humanos en Honduras, con una víctima aproximadamente cada 34 horas y una impunidad que ronda el 95%.

En los primeros cinco meses de 2026, las organizaciones feministas documentaron al menos 117 casos a nivel nacional, según el Centro de Derechos de Mujeres (CDM).

Sobre las reacciones del titular de Seguridad, Lara Bohórquez, investigadora del CDM, lamentó que este tipo de afirmaciones constituye una estrategia sistemática de estigmatización y criminalización de las mujeres asesinadas, al tiempo que desvía la atención de las causas estructurales de la violencia feminicida, como la desigualdad de género, el machismo y la impunidad.

“Desmentimos estas declaraciones de que las mujeres están vinculadas al crimen organizado. Eso no es la norma. A las mujeres en Honduras se nos mata por odio; hay toda una serie de características que nos indican que es por razones de género”, dijo Bohórquez.

La investigadora respaldó esta postura con datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, (UNAH), los cuales indican que, en los últimos siete años, apenas el 3.5% de las mujeres asesinadas tenía alguna vinculación con actividades ilícitas o con el narcotráfico a pequeña escala.

Estos datos, dijo en Radio Progreso, contradicen la narrativa oficial que busca generalizar ese tipo de relaciones para explicar la violencia contra las mujeres.

“El Estado está tomando el camino erróneo al analizar la muerte violenta de mujeres, porque nos están diciendo que se presume que las mujeres tienen una justificación para ser asesinadas por estar participando en actividades delictivas, y lo que vemos en los levantamientos cadavéricos es todo lo contrario. Las autoridades deberían pensar en acciones o estrategias que hagan frente a esta violencia”, dijo la feminista.

Cristina Alvarado, del Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”, señaló que la sociedad hondureña está inserta en una violencia simbólica, donde se normaliza, se justifica e incluso se legitima el castigo y la violencia como forma de resolver los conflictos.

“Creo que es importante, en la relación entre hombres y mujeres, reconocer que la violencia es un ejercicio desigual de poder en el cual se pretende controlar y dominar el cuerpo de las mujeres. Debemos tener claridad de que tanto los hombres como las mujeres debemos tomar conciencia y reconstruir modelos de comportamiento heredados de una sociedad machista y patriarcal, porque si algo podemos constatar es que ni los hombres ni las mujeres nacen con la idea de violencia; esa se construye socialmente”, dijo.

Sobre las recientes reformas al delito de femicidio dentro del Código Penal, agregó que únicamente darán respuestas efectivas si existe voluntad política y se destinan los recursos para su implementación.

“Es importante reconocer este primer paso y luego la responsabilidad que se tiene para un abordaje integral que permita realmente que la muerte violenta de mujeres o el feminicidio se reduzcan en el país y que la impunidad atroz alrededor de estos crímenes disminuya”, concluyó Cristina Alvarado.