En un contexto político cargado de desconfianza institucional y polarización electoral, el Sondeo de Opinión Pública recientemente presentado por el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación ERIC-SJ evidencia la percepción de desconfianza de la ciudadanía hacia las instituciones del Estado, así como la corrupción y el desencanto de la clase política y sus partidos. Además, advirtió cuáles son los grandes problemas que aquejan la cotidianidad de la sociedad honudureña: la crisis económica y la violencia.

Pero uno de los datos que generar contrariedad, es la seguridad de la ciudadanía encuestada de participar activamente en el proceso electoral del próximo noviembre 30. A pesar, que el 69% considera que las primarias fueron poco o nada transparentes, algo que pueda denotar un hálito de esperanza de que los mecanismos electorales es una forma de fortalecer la democracia.

En el programa Directo al Grano de Radio Progreso, dialogamos con el analista y académico Ramón Romero quien enfatizó que, los datos del sondeo son una herramienta valiosa no solo para entender el presente, sino para abrir posibilidades hacia una política más participativa y transformadora. Te compartimos la entrevista.

Karen Paredes (KP): Ramón, ¿cómo interpreta usted esos datos en general? Digamos que ha presentado el sondeo de opinión pública. 

Ramón Romero (RR): En primer lugar, debo señalar que, siendo el 14 informe que el ERIC presenta como estudio de opinión pública, yo he dado seguimiento a cada 1 de ellos y encuentro varios elementos muy consistentes, en primer lugar, en todos los informes hay siempre una metodología y una representación a nivel de los informantes que lleva a pensar en la veracidad. Ahora que esas opiniones sean válidas o sean correctas y en qué grado lo sean, ese ya es otro problema que no depende del estudio, sin embargo, la veracidad de recoger las opiniones tal y como la gente las está pensando, eso es muy valioso. Eso hace sobre todo que el estudio tenga credibilidad. Y que se manifieste su absoluta independencia a través de los 13 estudios que lo preceden.

Bueno, señalado esto, debo indicar que en este 14 estudio se sucede una situación particular y es que está referido a 1 año electoral, estamos viviendo 1 año en el cual la campaña electoral ya ha adquirido intensidad y en ese proceso las situaciones conflictivas de enfrentamiento se están agudizando porque la polarización prevalece en el país, la polarización política y precisamente el elemento en el cual se está conduciendo la polarización es la campaña electoral. Tenemos en ese proceso situaciones de enfrentamientos muchas veces fuera de tono y situaciones que nos plantean la necesidad de pensar respecto a si la campaña política realmente responde a los cánones y a las perspectivas de la democracia o no, pero luego en ese año político, el informe de opinión pública está diciéndonos que las distintas opiniones que puedan presentarse, pues son opiniones que corresponden a las lecturas que la gente está haciendo de la realidad. Y esto tiene que ver bastante con la forma como las personas están siendo influenciadas, influenciadas por ideas, influenciadas por lo que se ve en la televisión, por lo que se escucha, por lo que se lee en los medios de comunicación, en las redes sociales y en ese mismo sentido, el informe nos presenta una información muy valiosa cuando aborda el tema de los medios por los cuales la gente se entera de las noticias.

KP: ¿Qué papel están jugando los medios de comunicación tradicionales, sobre todo en la desinformación, y cómo impacta esto en la formación de la opinión pública? 

RR: Se observa que buena parte de las afirmaciones que los medios de comunicación están dando, tanto la televisión como muchas radios, particularmente las radios corporativas también, y los periódicos, pues son afirmaciones que no se corresponden con la realidad, afirmaciones en las que se asumen datos falsos, hechos falsos o simplemente se empieza a especular alrededor de temas que no son así. Evidencian que hay una campaña que tiene que ver con las elecciones, pero mucho más allá de las elecciones, tiene que ver con las grandes decisiones del poder, el poder del Estado. Se están planteando como argumentos afirmaciones muy, muy débiles, afirmaciones que no se corresponden con la realidad, pero que sí se corresponden con el interés de ciertos grupos. Eso se está poniendo en el pensamiento de la gente y en el discurso de la gente.

KP: Las instituciones públicas son las más corruptas según la percepción de la ciudadanía reflejada en este sondeo, ¿qué implicaciones tiene esto para la gobernabilidad democrática en el país?

RR: Pues tiene implicaciones muy graves. Tomemos el caso del Congreso de la República y para señalar las situaciones que se dan en el Congreso, voy a indicar solamente un ejemplo: la ley de Justicia tributaria. Esa es una ley que tiene que aprobarse en el Congreso. Y la aprobación requiere de la mayoría simple de los votos de los diputados. En este momento no hay ningún partido que tenga la mayoría simple, ni el partido de Gobierno, ni los otros dos o partidos que tienen la mayoría de votos, ni el partido pequeño que tiene nomás un voto, que es la democracia entonces en esas condiciones, con solo los votos de libre no se puede aprobar la ley de Justicia tributaria, se necesitan los votos del Partido Liberal y del Partido Nacional, pero estos partidos no están dando esos votos. 

De manera que, por esa razón, esa ley no se ha aprobado una ley de amplio beneficio social y ello está implicando entonces que los problemas del Congreso no son como se plantea. O por lo menos no en la medida en que se plantea problemas del Presidente o problemas de la Junta Directiva. Son problemas del Pleno y ahí en el Pleno se están planteando intereses, intereses muy claros que en términos muy generales podríamos decir intereses que van a favorecer a sectores populares o a favorecer a sectores de élite en la medida en que no se apruebe una ley como la de Justicia tributaria. Se está favoreciendo a las élites y esa es responsabilidad del Congreso. Pero, y particularmente, de quienes se oponen y no votan en favor de que esa ley se apruebe. Bueno, ahí hay un ejemplo de cómo la situación del Congreso es mucho más compleja que lo que los medios de comunicación están diciendo.

KP: Ramón, la Presidenta Xiomara Castro recibió este año una nota promedio de 4.3 en su tercer año, en una escala de cero a 10, la más baja desde el inicio de su mandato. ¿Qué lectura política se puede hacer de esta percepción deteriorada por parte de la ciudadanía hacia la imagen presidencial? 

RR: Hay una tendencia general en los procesos democráticos en Honduras y en el mundo entero, y es que el ejercicio del poder desgasta. Hay un desgaste que se va acentuando a medida que el tiempo va pasando y a medida inclusive que se va acercando la finalización del periodo uno en los mismos informes. Se puede observar que, esa tendencia de desgaste ha sido una constante en los distintos gobiernos, pero inclusive en algunos gobiernos el desgaste ha sido mucho más acentuado. Por ejemplo, los datos del desgaste en los dos gobiernos anteriores son muy significativos y en ese sentido, eso es relativamente normal que el gobierno que está terminando es uno que empieza a vivir las condiciones de desgaste y también las condiciones de debilitamiento.

En el ejercicio del poder poco a poco los candidatos con más fuerza, incluyendo en este caso candidatos oficiales, también van ganando más notoriedad y teniendo más atención que a los funcionarios que están en el poder.

KP: Con una ciudadanía profundamente desencantada de los partidos políticos y con una alta intención de voto, o sea, el 80.8% de la población, afirma que va a votar en noviembre, pero un 69% considera que las primarias fueron poco o nada transparentes. ¿Cómo se explica esta aparente contradicción entre la voluntad de participar, pero también la desconfianza en el Consejo Nacional Electoral o en el proceso como tal? 

RR: Bueno para mí, esta es una de las lecciones de gran esperanza que el pueblo hondureño nos está dando pese a todas las situaciones difíciles; pese a la polarización, pese a los conflictos que se están viviendo, el pueblo sigue teniendo confianza en que los procesos electorales puedan dar resultados diferentes a los que hasta ahora han dado. Ese es el sentido de la esperanza y creo que tener esperanza de esa manera es una de las cosas más valiosas que a la sociedad le está sucediendo, no nos dejamos quebrantar por todos los problemas que estamos enfrentando.

Ese dato de la confianza en las elecciones yo lo leo como la creencia que la gente tiene en que hay que continuar el camino en el cual el pueblo pueda emitir su voto y que llegará un momento en el cual esos votos se traducirán en consensos generales en favor de la condición de pobreza.

Creo que la contradicción que usted señala es real, pero hay un extremo de esa contradicción que es valiosísimo y es la confianza del pueblo hondureño en que a través de mecanismos democráticos como los electorales pueden llegar a superarse este tipo de problemas, ojalá los políticos pudieran entender y ser leales con esa conciencia popular de fe en las elecciones que implicaría que los políticos respeten las elecciones, que los resultados electorales no sean los que decidan las cuotas de poder y luego, además, que una vez que se produzcan los resultados electorales las nuevas correlaciones de fuerzas no lleven al enfrentamiento, que más bien, se plantee como corresponde en todas las democracias, procesos de diálogo, procesos de negociación, procesos de acciones conjuntas en favor del bien público, no las negociaciones de reparto del poder debajo de la mesa, sino las negociaciones orientadas a gobernar en función del interés de la ciudadanía. Ahí es donde yo encuentro fortaleza en esa voluntad del pueblo hondureño.

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