

Margarita Murillo, presente en los territorios que se defienden
En el amanecer del 27 de agosto de 2014, una mujer fue encontrada en su parcela sembrando vida y esperanza en El Plantón, Villanueva, Cortés. Margarita Murillo fiel luchadora y defensora de la tierra, fue rematada por una bala de la violencia represiva cruel e inhumana. Vilmente tres hombres encapuchados y armados cobardemente la atacaron y la asesinaron por la espalda. Y según testimonios creíbles, los sospechosos de este horrendo crimen fueron asesinados antes de ser procesados judicialmente.
Margarita creció como una niña campesina de Copán, activista desde los 12-13 años, fundadora de la Central Nacional de los Trabajadores del Campo. Su compromiso histórico como lideresa por las luchas agrarias justas y dignas nos remiten a su participación en la Marcha del Hambre de 1975, su presencia en el contexto de la represión de la doctrina de la seguridad nacional de los años 80’s, y la resistencia del post-golpe de estado del 2009.
¿Por qué la mataron? ¿Pensaron que una bala iba a asesinar los sueños y el compromiso por su tierra? Aunque su memoria y su presencia siguen vivas en cada lucha de los defensores de la Madre Tierra y de los bienes comunes, no podemos ignorar que su terrible y cruel asesinato se suma a la lista de más de los 200 campesinos asesinados defendiendo la tierra en la última década.
Además, no podemos olvidar que el asesinato de Margarita Murillo continúa en flagrante impunidad, y los fiscales que investigaban su caso también fueron asesinados, triste realidad porque la impunidad prevalece en el sistema de justicia de nuestro país. Pero Margarita Murillo no fue enterrada, fue sembrada y se ha multiplicado en todas las personas que mantienen viva su memoria y compromiso por la defensa de la tierra y los bienes comunes.
Margarita sigue luchando en las Escuelas de Formación Campesina que llevan su nombre, en la memoria del feminismo campesino y popular, su presencia y legado no son un sentimiento de nostalgia, se ha transformado y siguen activamente vivos en la organización campesina y de los movimientos populares.
Pero ¿qué hacemos hoy con su ejemplo? No podemos ser cómplices, tenemos que exigir justicia, acompañar a las comunidades campesinas y a los defensores y defensoras de los bienes comunes, y no permitir que su nombre se convierta en una consigna vacía, porque Margarita Murillo está presente en cada tierra que se defiende.
¡JUCITICIA PARA MARGARITA MURILLO! ¡MARGARITA MURILLO VIVE!, ¡PORQUE NO LA ENTERRARON, LA SEMBRARON!

Escuchar y descargar Nuestra Palabra