
Este fin de semana, jesuitas, laicos y toda la comunidad cristiana celebraron los 75 años de presencia de la Compañía de Jesús en la cabecera departamental de Yoro, al norte de Honduras.
“Esta celebración la hicimos el 13 de junio porque fue el día en que falleció el primer jesuita de esta zona, el padre Luis Smith, quien murió arrollado por una corriente de agua”, dijo Gregorio Vásquez, SJ, párroco de la iglesia Santiago Apóstol de Yoro.
En la celebración hubo presencia de los 11 sectores de la parroquia para hacer de este momento un espacio de comunión, encuentro y celebración, y sobre todo para continuar con la misión que como Compañía tenemos en estas comunidades de Yoro, comentó Vásquez.
Para la Compañía de Jesús, el significado de los 75 años en Yoro es desde la gratitud. “Lo recordamos con alegría, con gozo, y reconocemos también todo lo que han sembrado tanto los jesuitas en esta zona junto con laicos y laicas, semillas que han ido germinando en las comunidades eclesiales de base, los agentes de pastoral, los diferentes grupos y movimientos pastorales”, dijo el jesuita, quien agregó que “Con mucha cercanía, con mucha sencillez, a veces casi en el anonimato, han pasado varios jesuitas, pero con una presencia y cercanía constante”.
Ahora es necesario renovar el compromiso con la misión que trajo a la Compañía a la zona, sabiendo que los nuevos desafíos están vinculados a la apuesta por los sectores menos favorecidos, que en este caso son las tribus indígenas; hacer frente a todos los problemas de delincuencia, narcotráfico, tala ilegal de madera y la presencia de mineras. “Nos toca seguir siendo presencia viva del evangelio de Jesús”, dijo Gregorio, SJ.
En su paso por este departamento de Yoro, los jesuitas han vivido momentos importantes como la huelga bananera de 1954, los cambios de los años 50 e inicio de los 60 a nivel mundial y particularmente en la región centromaericana. “Es en esta época ferviente y tan fecunda la aplicación del Concilio Vaticano II, que se plasmó en los documentos de Medellín y que dio lugar a una iglesia más comprometida; y como reacción, los grupos de poder iniciaron la persecución que duró hasta los años 90”, comentó.
En la celebración, la parroquia incluyó una presentación fotográfica que hizo un recorrido del trabajo de los jesuitas en Yoro; además, se incluyó el caso de Juan López, celebrador de la parroquia e integrante de la parroquia San Isidro Labrador de Tocoa.
