
Economistas alertan sobre el alto endeudamiento de Honduras. Al cierre del año 2023, la deuda llegó a los 16 mil 600 millones de dólares, un años después, e 2024, esta llegó a los 17 mil 300 millones de dólares. Las grandes interrogantes son cuántos es la capacidad de endeudamiento del país, plazos, intereses y el destino de esos millones adquiridos en préstamos.
En su octava sesión de este 2025, el Congreso Nacional aprobó nuevo endeudamiento arriba de 359.9 millones de dólares, asegurando que será destinados para la reparación de la red vial nacional, programas agroalimentarios y de recuperación del ecosistema.
Fueron seis los contratos aprobados, uno con la Asociación Internacional de Fomento que asciende a 187 millones de dólares, que según los diputados oficiales será destinado para obras de infraestructura, reparación de tramos en la CA4 y CA13. Un segundo es con el Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, para la reactivación del ecosistema del Lago de Yojoa y el fortalecimiento del sistema agroalimentario de Honduras.

El diputado del partido Nacional, Marco Midence, quien fue funcionario en el gobierno de Juan Orlando Hernández y permitió este mismo endeudamiento en esa administración, criticó lo aprobado en el legislativo asegurando que esto nuevo endeudamiento aumentará el servicio de la deuda pública, y que los hospitales y nuevas represas quedaron en promesas en la administración de Xiomara Castro. El diputado asegura que, en la zona norte de Honduras, los ejes carreteros están destruidos. “No podemos seguir asfixiando las finanzas del país”, dijo Midence.
Por su parte el diputado de Libertad y Refundación, Libre, German Altamirado asegura que la adquisición de estos préstamos tiene un impacto significativo porque están destinados a mejorar la vida de las familias hondureñas, en este caso de estos préstamos en inversión pública, reparación de carreteras, proyectos de energía y reactivación del ecosistema del Lago de Yojoa.
El Congreso Nacional dejó en segundo debate un nuevo préstamo con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, CAF, por un monto de 80 millones de dólares.
En un espacio de análisis en Radio Progreso, el economista Ismael Zepeda Galo, expresó preocupación por el alto endeudamiento del país, y más cuando las actuales autoridades restan importancia a una deuda que llegó a 22 mil millones de dólares.
“El endeudamiento externo llegó a 10 mil millones de dólares con organismos internacionales. Y la adquisición de más deuda en un año electoral genera suspicacia porque muchos de esos recursos pueden usarse para campañas electorales, que entregaría ayudas a la población, pero desde un candidato oficial”, dice Zepeda.
Otro elemento que llama la atención dice el economista, es que el gobierno anunció nuevo préstamo de 700 millones de dólares en la colocación de bonos soberanos para temas energéticos, sobre todo la descarbonización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, ENEE, pero una revisa y recientemente se aprobaron contratos de generación con diésel.
Sobre el papel del Congreso Nacional en la aprobación de estos préstamos, Ismael Zepeda lamentó que este poder del Estado parezca una agencia de trámites del poder Ejecutivo, comenzando desde el Presupuesto General de la República y ahora con la adquisición de estos nuevos préstamos. Zepeda llama a los diputados y diputadas a reflexionar sobre la capacidad de endeudamiento del país, analizando montos, intereses, plazos y la medición del impacto de los proyectos que se ejecutan con estos préstamos.
Alerta que pronto vendría otro endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional, FMI, a partir de la tercera revisión del programa monetario. Este préstamo podría ascender a los 400 millones de dólares.
El economista termina diciendo que no se debe satanizar el endeudamiento “porque varios programas del gobierno no se podrían financiar con los ingresos tributarios, pero es necesario tener control y análisis de cada préstamo que se adquiere, solo así se logrará estabilizar las finanzas públicas, logrando balance y evitando que gran parte del presupuesto se vaya en el servicio de deuda. En la actualidad este llega a los 67 mil millones de lempiras, más alto que presupuestos destinados al área de salud, infraestructura y educación”, advierte.